Patria Grande: El partido semi-K de la “izquierda independiente”


La agrupación Patria Grande, fusión de Marea Popular con otros agrupamientos como el FPDS- Corriente Nacional, nace declarando su apoyo al kirchnerismo por: “Aquellas políticas públicas –en muchos casos precedidas por demandas en la agenda popular- que colaboraron en el mejoramiento de las condiciones de vida de nuestro pueblo, que paliaron los casos de mayores necesidades o que afectaron parcialmente los intereses de los poderosos. En todos esos casos, léase nacionalización de las AFJP, Ley de Medios y Asignación Universal por Hijo, entre otras, (…)” (http://mareapopular.org/cambio/por-que-fundamos-patria-grande-2/). Para Patria Grande, el kirchnerismo: “No puede ser concebido como un gobierno popular que hay que defender frente a las corporaciones”, pero tampoco como un gobierno servil que lleva adelante los dictados de las clases dominantes (http://mareapopular.org/cambio/la-escena-nacional-hacia-el-2015/). Patria Grande se niega a definir al kirchnerismo como un gobierno al servicio de una fracción fundamental del gran capital extranjero y nacional. Incluso, en medio del conflicto de Lear, contra las patronales buitres amparadas por el gobierno y protegidas por la Gendarmeria de Sergio Berni, frente al pago de la deuda externa al Club de París, frente a la entrega a Chevron y las indemnizaciones multimillonarias a Repsol,

Patria Grande aclara que su creación se debe al: “Desgaste del kirchnerismo y las posibilidades de un recambio por derecha mediante un “pacto de gobernabilidad” que implica importantes concesiones al poder económico y también a la agenda política y social de la oposición, nos plantea nuevamente el desafío histórico de construir una alternativa superadora de país”. (http://mareapopular.org/cambio/por-que-fundamos-patria-grande-2/). A confesión de parte, relevo de pruebas. Recién ahora, luego de diez años de Nestór y Cristina, de la cooptación de los movimientos sociales, democráticos y populares, del asesinato de Mariano Ferreyra, los Qom y los pibes del Indeoamericano, se hace necesario un proyecto no para enfrentar al kirchnerismo, sino a la derecha. Confesión, además, que anteriormente militaban a la sombra del kirchnerismo otorgandole su apoyo critico, posición que caracterizo a La Mella y el FPDS-CN en las Universidades durante toda su trayectoria.

Los militantes de Patria Grande suelen decir que es una chicana trotskista acusarlo de pro-kirchnerista. Pero la crítica por su apoyo al oficialismo, no es patrimonio exclusivo de la izquierda clasista, sino que es el motivo por el cual una importante fracción del FPDS- CN y sus referentes intelectuales se negaron a la fusión. Según señalan los disidentes, Patria Grande renunció a construir: “Una nueva izquierda que no titubee a la hora de denunciar las medidas del gobierno que afectan al pueblo. Que priorice las coordinaciones y alianzas con organizaciones del espacio político de la izquierda popular en desmedro de los acercamientos a sectores de la vieja política” (http://www.rebelion.org/noticia.php?id=187228).

Patria Grande es para su disidencia un agrupamiento que busca confluir con la vieja política. Nosotros agregaríamos que quiere impedir el giro a la izquierda de sectores de trabajadores y la juventud. Para este fin intentaron con Claudio Lozano reeditar una fracasada centroizquierda, enfrentando al FIT en las elecciones del 2013. Algo que repetiran en el 2015, donde se especula, apoyaran la candidatura de Victor De Genaro. Digamos también que su semikirchnerismo no fue inconveniente para cerrar una alianza con Lozano que es un referente anti-K -luego de buscar afanosamente un acuerdo electoral en el Movimiento Evita y levantar la figura del otrora candidato kirchnerista Pablo Ferreyra- y formar un frente que ideologica y políticamente es una bolsa de gatos.

Dicho sea de paso, las fraccciones de la autotitulada “izquierda independiente”, atacan a la izquierda trotskista por sus enfrentamientos políticos y discusiones programaticas y estrategicas, que son debates públicos de cara a los luchadores, ayudando al desarrollo de la conciencia y clarificación política del conjunto del movimiento de lucha. Mientras los campeones de la “unidad” del “campo popular” se dividen en discusiones secretas, casi clandestinas, donde es practicamente imposible discernir las diferencias políticas. Recordemos que esta agrupación enfrenta su segunda división en un año.

Tradiciones y estrategias

Tanto Patria Grande, como la disidencia, aclaran que no integran el FIT porque sus perspectivas: “Están fuertemente autolimitadas por la idea -hasta ahora predominante a su interior- de que sería equivocado buscar una ampliación del FIT hacia otros sectores de la militancia popular, así como por la decisión de estas organizaciones de contraponerse rabiosamente a todos los gobiernos posneoliberales en Nuestra América, especialmente (…) los de Bolivia y Venezuela”(http://mareapopular.org/cambio/la-escena-nacional-hacia-el-2015/) . El FIT se estructuro alrededor de un programa que plantea una perspectiva de clase y anticapitalista. Desde esta posición obrera y socialista, nos oponemos a los gobiernos posneoliberales ya que los consideramos gobiernos, en el mejor de los casos, nacionalistas burgueses degradados. Lejos de ser la representación de la victoria plebeya en “los levantamientos populares contra el Consenso de Washington” son fuerzas que preservan, mediante reformas, el orden capitalista ante la amenaza de la subversión obrera, campesina y popular. El chavismo o el MAS boliviano, son una versión más degradada que el peronismo, el cardenismo, el varguismo, el nacionalismo militar de Velasco Alvarado o el MNR boliviano, que a lo largo del siglo XX mostraron su impotencia en la tarea de liberar a “Nuestra America” de la opresión imperialista.

Patria Grande y el FIT representamos estrategias y tradiciones diametralmente opuestas. La disyutiva es construir un frente por la independencia política de la clase obrera y el pueblo pobre, antagonico al Estado capitalista, como planteamos o apoyar a los representantes políticos de “izquierda” de las burguesías criollas integrandose a los regímenes burgueses “progresistas”.

“El obrero fue transformado en enemigo”


› EL FISCAL MARCELO GARCIA BERRO HABLA DE LA REPRESION DE LA DICTADURA EN EL NORTE DEL CONURBANO

“El obrero fue transformado en enemigo”

Esta semana empezó el undécimo juicio en la megacausa de Campo de Mayo, enfocado en delitos de lesa humanidad de los que fueron víctimas trabajadores. García Berro participa en ese debate y advierte sobre el papel que jugaron las empresas.

Por Ailín Bullentini

El fiscal Marcelo García Berro participó de todos los juicios orales que analizaron los delitos de lesa humanidad cometidos durante la última dictadura cívico militar en el norte del Gran Buenos Aires, bajo la jurisdicción de Campo de Mayo, y aduce una “memoria traicionera” al inicio de la entrevista. Sin embargo, cuando es consultado por la particularidad del debate que comenzó esta semana en los tribunales de San Martín, el undécimo de la megacausa conocida con ese mismo nombre no duda: “Son varias causas en las que particularmente se investiga la represión durante la última dictadura en contra de obreros de la zona norte del Gran Buenos Aires”, resume al inicio de un análisis en el que también lamenta que la causa de Ford haya quedado afuera. “Es el caso más emblemático de persecución a obreros”, remarcó.

–¿Qué posibilita la unificación de las causas en base a los roles de las víctimas?

–Puestas en conjunto exhiben cómo todo el aparato represivo del terrorismo de Estado estuvo puesto a reprimir a la clase trabajadora. Era gente que reclamaba por mayores beneficios, más seguridad en el trabajo, por mayores salarios y fue perseguida por eso. El análisis en conjunto de estas causas nos ofrece una comprensión más clara y ordenada de cómo, en definitiva, el obrero también fue transformado en enemigo. No siempre porque para las autoridades militares lo fuera, sino porque lo eran de sus patrones. A mi modo de ver, hay causas en las que está investigado y probado de manera acabada, como en los casos de Ford o Mercedes Benz, que claramente a la patronal le convenía que estas personas fueran sacadas, en la mayoría de los casos brutalmente, fuera de las fábricas porque sus reclamos molestaban. La represión era funcional tanto al gobierno militar como a los dueños de estas grandes empresas.

–¿Considera que el juicio aportará al avance de la Justicia en la vía de la responsabilidad civil en los crímenes de la última dictadura?

–La Fiscalía entiende que sí, que puede haber aportes. Durante la instrucción de los casos no se ha puesto demasiado el ojo sobre esta pata civil en los secuestros, en las entregas. Hay testimonios que no dejan dudas, pero no se ha continuado en esa línea en todas las causas. A partir del juicio oral tenemos la esperanza de encontrar puntas que permitan efectivamente mandar a investigar eventualmente y luego someter a juicio a las personas que formaron parte de esta pata civil.

–Antes mencionó a las patronales. ¿Y el sector señalado como “la burocracia sindical”?

–Sobre la burocracia sindical lo que ha surgido directamente en las primeras audiencias es que en definitiva muchas de las víctimas formaban parte de agrupaciones gremiales que estaban enemistadas con el sindicato oficial, con lo cual, todo el aporte que permita una investigación más seria y profunda va a ser bienvenido para efectivamente determinar si hubo colaboración o complicidad de directivos de gremios oficiales en los secuestros, desapariciones, muertes.

–La causa Ford finalmente quedó afuera de este debate. ¿Su ausencia tiene alguna implicancia?

–No le quita fuerza al juicio, pero lastima, sí. Todas las causas que se ventilarán en el debate han venido a ser una especie de muestra de cómo se ha reprimido a los obreros de la zona norte del Gran Buenos Aires. En ese sentido, la que estudió los delitos sufridos por empleados de la planta de Pacheco de la Ford es la más emblemática por la envergadura de la empresa y porque hay civiles indagados y procesados.

–El juicio es emblemático porque sus víctimas fueron obreros: ¿qué características tienen los testigos de cada causa?

–Muchas personas que podrían haber participado del juicio han fallecido, con lo cual la única posibilidad que tenemos de recuperar su versión es a partir de la lectura, siempre y cuando se haya tomado su declaración en instrucción. Hay gente que le cuesta más hablar y recordar, hay que gente a la que le cuesta menos, que está muy dispuesta a dar su testimonio. Pero lo principal es que son causas que no tienen demasiados sobrevivientes: la gran mayoría de víctimas permanecen desaparecidas, hay muy pocos casos en los que los cuerpos fueron recuperados, por tal motivo hay acusaciones de homicidios, y menos que han logrado sobrevivir. En el caso de Ford, la mayoría de las víctimas están vivas, pero en los astilleros, la represión fue brutal. Cuesta encontrar personas allí que hayan sobrevivido a la represión del Estado.

Vamos carajo. Argentina en la final de la Copa del Mundo


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No se puede ser muy objetivo. Argentina finalista nada más y nada menos que en el Maracana. Para Brasil un golpe moral terrible: quien los goleo 7 a 1 y su archirival histórico compitiendo por dar la vuelta en Río. Fracaso rotundo de Dilma. Invirtió 15000 millones de U$S, tuvo que enfrentar un movimiento obrero y popular de oposición, reprimir, ceder a los huelguistas, que se le derrumben las rutas y perder una semifinal históricamente humillante en el Mineirao, con el correlato de saqueos y furia que demostró la bronca contenida del pueblo brasilero. Para el gobierno K, sea cual sea el resultado final, un regalo en bandeja del “compañero” Sabella, que le permite montar el circo donde se licuen sus crisis políticas por el caso Boudou, los fondos buitres y la política represiva contra los trabajadores de EMFER y Lear. Más la consiguiente carga de chauvinismo y homofobia de todo gran evento deportivo.
Para los amantes del buen fútbol una pena por ver como Argentina sacrifica calidad por sufrimiento, aunque haya que reconocer el crecimiento de una generación futbolistica, de jugadores multimillonarios y no gente con hambre como la de 1986, pero con mucho corazón. Si para Diego y los suyos ganar la Copa del Mundo era conquistar la gloria eterna, para esta generación del genial Messi y ese monstruo extraordinario que es Mascherano su consagración final en el firmamento de las estrellas futbolisticas. Para el pueblo pobre y trabajador una fiesta entre tanta explotación y despojo. El sueño de un maracanazo. Para mis ojos la alegría de ver los cuerpos semidesnudos y sudados de esos gladiadores festejando.

Dos líderes al servicio de la burguesía


El 1º de julio, al cumplirse el 40º aniversario de la muerte de Juan Domingo Perón, Cristina Kirchner, lo homenajeó junto a Hipólito Yrigoyen (fallecido el 3 de julio de 1933), como “dos grandes líderes populares” que encabezaron “movimientos nacionales” y defendieron el “interés popular”.

Yrigoyen y Perón fueron dos figuras fundamentales de la política nacional durante el siglo XX. El primero a la cabeza de la UCR, constituyó el primer gobierno elegido por sufragio universal y expresó el ascenso de los sectores medios que exigían reconocimiento en la vida política. Por su parte, Perón fue el líder de un movimiento nacional burgués que concentró la adhesión de la mayoría de la clase trabajadora. Sin embargo pese al apoyo de las mayorías populares, ambos mantuvieron intactos los cimientos del país burgués y terrateniente.

Yrigoyen encabezó un gobierno tibiamente nacionalista que se encargó de reprimir a la clase obrera en la Semana Trágica de enero de 1919 (se calculan alrededor de 800 muertos y 1.500 obreros detenidos) para salvar los intereses de la aristocrática familia Vasena; mientras que otros 1.500 obreros fueron fusilados por el Ejército al mando del nefasto Coronel Varela, enviado a reprimir en Santa Cruz por Yirigoyen, entre 1920 y 1921, en los sucesos conocidos como la Patagonia Trágica, a pedido de los estancieros británicos.

Perón apareció en la escena política como uno de los cabecillas e ideólogos del GOU (Grupo de Oficiales Unidos) que harán la llamada Revolución de 1943, poniendo fin al gobierno conservador de Ramón Castillo. A la cabeza de la Secretaria de Trabajo y Previsión, Perón estableció lazos con los sindicatos reformistas de aquellos años de origen socialista y sindicalista e impulsó leyes progresistas que le permitieron ganar el apoyo de los trabajadores. Expulsado del gobierno del Gral. Edelmiro Farrell por presión de la oligarquía, las masas obreras protagonizaron una histórica huelga general y desde las grandes barriadas del Gran Buenos Aires se avanzó hasta ocupar la capital, hasta entonces inmaculado centro político de la oligarquía, obligando a su liberación y dando lugar al mito fundador del peronismo: el 17 de octubre de 1945. Vale aclarar que el peronismo siempre buscó evitar que este tipo de acontecimientos se repitiera. Perón se enfrentó a un frente burgués pro-imperialista auspiciado por el embajador norteamericano Spruille Braden, que integraban conservadores, radicales, socialistas y el Partido Comunista. El peronismo constituyó un movimiento nacionalista burgués que, a diferencia del yrigoyenismo, logró la adhesión obrera. Integrando los sindicatos al Estado burgués, alentó la formación de una burocracia dirigente, reprimió toda disidencia por izquierda e impuso la idea de que el objetivo central del Estado burgués debía ser lograr la armonía entre obreros y patrones. Perón logro liquidar la independencia política e ideológica de los trabajadores. Ese fue su principal contribución a la perpetuación del orden capitalista en Argentina. Su nacionalismo consistió en aprovechar la retirada del imperialismo británico para negociar el status semicolonial del país ante el imperialismo yanqui. Pero en septiembre de 1955, cuando el imperialismo norteamericano impulsa el golpe contra su gobierno, Perón es derrocado sin luchar. La única resistencia a la Revolución Libertadora fue la de la clase obrera que enfrentó a los golpistas sin directivas y sin armas debido a la defección de la burocracia dirigente de los sindicatos.

Perón retorna del exilio en 1973, convocado como tabla de salvación por las FF.AA y la burguesía, para poner fin a la insurgencia obrera y popular que desde la semiinsurrección del 29 de mayo de 1969 en Córdoba, el Cordobazo, había herido de muerte a la dictadura de la Revolución Argentina. Perón vuelve para desviar ese poderoso movimiento de masas que tuvo a la clase obrera como protagonista y que cuestionó al conjunto del país burgués. Para ello utilizó a las organizaciones guerrilleras del peronismo como Montoneros a fin de contener por izquierda a la juventud, alentándolas como “formaciones especiales” para luchar por el “socialismo nacional” mientras se apoyaba en la burocracia sindical para contener a la clase obrera.

Perón se propuso restaurar la autoridad y el mando de la burguesía estableciendo un Pacto Social que favorecía a las patronales y buscaba restaurar la disciplina en las fábricas. Para ello se valió primero del engaño de tinte frentepopulista con Héctor Cámpora (25 de mayo-13 de junio de 1973) primero, y tras el golpe de palacio que dio la derecha peronista luego de la Masacre de Ezeiza (20 de junio de 1973), de las bandas armadas de las Tres A, que organizara su secretario privado y Ministro de Bienestar Social, José López Rega.

El burócrata sindical y líder de las bandas armadas de la derecha peronista José Ignacio Rucci supo decir que Perón se había ido del país para evitar un baño de sangre, y que su retorno tenía el mismo sentido, evitar otro baño de sangre. Pero ni en 1955 evitó que la sangre de los trabajadores y el pueblo cayera como lo demostraron los fusilamientos del Gral. Valle y de decenas de militantes peronistas en los basurales de José León Suárez según relata Rodolfo Walsh en Operación Masacre (el recuerdo de Walsh fue recientemente censurada en el Congreso Nacional por la diputada K Diana Conti, que impidió que el diputado del FIT Nicolás del Caño lo citara), ni en su retorno, cuando las Tres A primero y el golpe genocida después, tuvieron como blanco privilegiado de sus crímenes a los militantes de la clase obrera y la izquierda. El peronismo tampoco evitó el avance del imperialismo sino que fue bajo el menemismo –que los Kirchner apoyaban- el artífice de la mayor entrega nacional de la historia. Su función histórica ha sido salvar al país burgués de la acción independiente de la clase obrera y el pueblo pobre.

Mundial de fútbol. A gozar mi amor.


El Mundial de fútbol es un espectaculo fascinante en todo sentido.Por la positiva, por las pasiones que concentra, los talentos que muestra, la belleza del deporte más bonito; por la negativa, por la carga de chauvinismo, homofobia e ideología burguesa de unidad policlasista que conlleva. Me aclaro. No soy anti-futbol ni anti-mundial, aunque comparta y haga propias las denuncias por los negocias capitalistas multimillonarios que se tejen a su alrededor, así como el rechazo popular de los brasileros al servilismo del gobierno del PT a la FIFA y los grandes capitalistas que lucran con la pelota. Ciertamente, toda gran manifestación cultural moderna esta regida por la ganacia capitalista y el fetichismo de la mercancía. Pero eso no me impide disfrutar ver el espectaculo deportivo, la competencia entre equipos, el arte y a veces la genialidad del talento de algunos jugadores y la creatividad de las hinchadas. Soy ajeno y ataco al chauvinismo y el discurso de unidad nacional que usa la propaganda gubernamental y burguesa. No por ello me voy a negar al goce futbolistico y estetico. A contemplar hasta la calentura los cuerpos y los movimientos de los jugadores (sobre todo de los equipos africanos con esas piernas negras y gruesas y esos cuerpos fibrosos que llevan mis fantasias hasta el paroxismo). A desear orgias con ellos y a putearlos cuando fallan en la defensa o en sus pases y ofensivas.

Por pertenencia cultural hincho por Argentina y me enojo por su pobreza futbolistica (que tiene mucho del bilardismo tardio de Sabella) y celebro la magia de Messi cuando se decide a sacar conejos de la galera. Muero de deseo por Agüero y Lavezzi (¡¡¡que lindos son!!!)Y por oposición deseo la derrota de Brasil (aunque goce de a ratos con su juego y la belleza de algunos jugadores como Marcelo y Hulk), Alemania y Uruguay, rivales futbolisticos de Argentina.

Lo digo para delimitarme de los fanaticos del futbol descerebrados que consideran que la “patria” (concepto ajeno a mí) se juega en la cancha, como de los freak que rechazan el futbol o el mundial y miran el andar de los pajaros o leen trabajos cesudos ajenos a una emoción social que aprovecha la burguesía pero que también usan las multitudes para manifestarse colectivamente. Se trata de pensar como seria eso con una dirección distinta.

Mientras tanto a gozar mi amor, de la pelota y los cuerpos en movimiento.

PD: tiene razón mi amiga y camarada Nunu Carol. En este Mundial celebramos como potencias económicas y futbolisticas como Italia (lastima que no nos mojemos más por Balotelli), España e Inglaterra quedan fuera del Mundial y clasifican. Y como otras potencias como Francia juegan bien y con brillo gracias a aquellos inmigrantes que esos mismos países rechazan con xenofobia y racismo. Deporte plebeyo por excelencia, el deporte más bonito.

 

 

No en nuestro nombre. CFK con la monarquía española y la patronal de Gestamp.


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Es indignante tanto servilismo frente a un simbolo de la opresión imperialista. CFK se lamenta de la abdicación de Don Juan Carlos I en nombre de la democracia. Inconcebible.

Uno de sus argumentos fue que en la noche negra de la dictadura el recientemente adbicado monarca español abrio las puertas de la penisnula iberica a los exiliados argentinos. Pero la historia cuenta otra cosa y el 26 de noviembre de 1978, cuando el rey Juan Carlos I de España viajó a Argentina y el lunes 27, cuando se encontró con el presidente argentino de facto Rafael Videla, desaparecieron Alfredo Antonio Giorgi y Calos Santiago Mires sin que la monarquía pronunciara una sola palabra al respecto. Durante su estadia desaparecieron además Hernando (Tito) Deria, Gertrudis Marta (Lucy) Laczik de Poblete, Hugo Alberto Merolo, Claudia Victoria Poblete Hlaczik, Jose Liborio (Pepe) Poblete Roa y Marta Inés Vaccaro de Deria. Lejos de la falsificación sobre el Estado Español y su monarca recibiendo “con notable sensibilidad, a miles de compatriotas que lograban escapar del terror” (como dicta la misiva presidencial) Juan Carlos legitimó a una dictadura genocida con la sola queja porque la paquetisima señora Julia Sundblad de Beccar-Varela, esposa del jefe de la ultraderechista Tradición, Familia y Propiedad, manoteara en un acto de cleptomania la capa de la señora reina doña Sofia.

CFK recuerda que Juan Carlos se opuso al golpe franquista de Antonio Tejero, el 23 de febrero de 1981, dando, en palabras de la mandataria “coraje a quienes (…) combatían” las dictaduras latinoamericanas. Pero ciertamente la monarquía es el producto directo del franquismo, su sucesora y continuidad en el aparato del Estado Español, garante de la opresión de las nacionalidades de la penisula Iberica y de la impunidad para los representantes del regimen que se impuso a sangre y fuego contra la Republica durante la guerra civil. Tal es el grado de impunidad que alcanzo el franquismo y sus crimenes que cuando un juez que supo defender al Estado Español de los militantes independentistas del País Vasco, Baltazar Garzón, se atrevio a reabrir las causas de la guerra civil, fue inmediatamente separado de su cargo. El que hasta no hace mucho se autodenominara “gobierno de los derechos humanos” aplaude al continuador de quienes asesinaron entre 150.000 y 200.000 personas y mandaran a prisión a otro millón para que los pueblos de España siguieran siendo sojuzgados, por capitalistas, aristocratas, terratenientes y curas oscurantistas y cuyo simbolo es esa Abadia nefasta del Valle de los Caidos, construido por el trabajo esclavo de los prisioneros republicanos , donde yacen los restos del Generalisimo Francisco Franco y el dirigente de la Falange, José Antonio Primo de Rivera. Juan Carlos I es el producto del Pacto de la Moncloa (1977) donde los principales partidos civiles (incluidos el PCE y el PSOE) aceptaron la continuidad de la monarquía bajo formas parlamentarias, renunciando a la reivindicación democratica elemental de la Republica y la autodeterminación para el conjunto de las nacionalidades sojuzgadas por el Estado Español.

Un Rey que mientras los trabajadores y el pueblo pobre de toda la peninsula sufren un ajuste brutal y destrucción de puestos de trabajo para preservar las ganancias de los banqueros, se pasea por Africa con sus amantes cazando elefantes, despilfarrando obscenamente los ingresos publicos. Un Rey que intento callar como un ofendido amo colonialista al presidente venezolano Hugo Chavez, en una cumbre de la ONU, cuando este acusaba de fascista a Aznar. Un Rey que representó los intereses de los monopolios españoles que saquearon los recursos de Argentina y de Amercia Latina a través de Repsol, Telefonica y tantas otras empresas que como Gestamp hoy en Escobar avasallan a los trabajadores (y que son defendidas a capa y espada por este gobierno y los burocratas serviles del SMATA).

Por favor, no en nombre del pueblo argentino, que poco tiene que agradecerle a la monarquía española, no en nuestro nombre Cristina.

La unica posición democrática digna es la de acompañar el reclamo de los miles y miles que en las calles se han manifestado a favor de la Republica y de los que reclaman la autodeterminación nacional. Es estar del lado de los trabajadores de Gestamp contra los capitalistas españoles que tienen en el Estado monarquico hijo del franquismo a su representante de clase.