una noche cualquiera


Una noche cualquiera, bajo una brillante luna cualquiera, en un cielo estrellado no muy diferente de cualquier noche estrellada, Eduardo bebe de a sorbos una fría cerveza Heineken. Esta un poco duro, esta un poco loco, esta un poco triste y un poco abatido, esta también un poco irónico y un poco alegre -tiene una actitud spinoziana, ni reír ni llorar, comprender- esta por ultimo

bastante cansado. Dormir seria un buen premio, aunque dormir liquide el tiempo de la experiencia viva y lo consuma el mundo de los sueños.

Eduardo escucha la calle, se siente apoyado en el ombligo de la noche. No tiene amor ni espanto, de esta manera nada lo una a nadie. No es que Eduardo se sienta ajeno al mundo, todo lo contrario, Eduardo es militante, nada le es ajeno -y agradece a carlitos marx por poder robarle la cita- Mariano Ferreyra le duele en el corazón y su odio contra la sociedad burguesa es genuino y pasional. Pero en esta noche cualquiera, bajo una luna brillante cualquiera, Eduardo esta ganado por el escepticismo, le espanta la condición humana, por su propia condición humana. La libertad tiene el costo del dolor y la soledad, piensa Eduardo. Es un lujo de los que están dispuestos a perder todo. La propiedad y el existo son la esclavitud de la cultura. Son los senos de latex en la maja desnuda. Es el sueño del burócrata de un estado fuerte. A Eduardo lo alienta el zumbido casi imperceptible del derrumbe, el sutil trabajo del topo.

La pasión es la voluntad optimista, el descreimiento la inteligencia escéptica.

Recuerda a Durruti, hay un mundo nuevo germinando en nuestros corazones.

Eduardo goza sus pensamientos bajo la luz de la noche.

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SAMUEL KUNZ, SOSPECHADO DE PARTICIPAR EN MULTIPLES ASESINATOS Murió uno de los nazis más buscados


La impunidad que los imperialismos vencedores dieron a los criminales de guerra nazis para permitir la reconstrucción de la Europa capitalista.

Tony Paterson *

Desde Berlín

Como cientos de otros sospechosos criminales de guerra nazi antes que él, el ex guardia de un campo de concentración Samuel Kunz murió tranquilo en su hogar en la ciudad de Bonn la semana pasada a la avanzada edad de 89 años. Nunca se vio obligado a enfrentarse a un juicio aunque se pensaba que tenía la sangre de miles en sus manos. A pesar de ser uno de los hombres más buscados, logró escapar de las cortes donde habría tenido que enfrentar cargos por asesinatos múltiples.

Aún hoy en Alemania, donde se está llevando a cabo un renovado esfuerzo por llevar a los criminales de guerra a juicio, las ruedas de la Justicia son lentas. Kunz era el tercero de la lista del Centro Simon Wiesenthal de los más buscados criminales de guerra nazis. Como guardia en el campo de exterminio Belzec en la ocupada Polonia, estaba sospechado de tomar parte en el asesinato de más de 430.000 judíos.

Sin embargo, ayer le tocó a Alfred Brendel, el fiscal alemán del Estado, anunciar su muerte. “Samuel Kunz murió el 18 de noviembre a las 5.30 de la tarde”, dijo en una declaración. “Probablemente murió en su casa”, añadió.

Efraim Zuroff, el jefe del Centro Wiesenthal, admitió que era “increíblemente frustrante” que Kunz muriera antes de su inminente juicio, que debía comenzar a principios del año que viene. Pero apuntó que era importante que hubiera sido acusado. “Por lo menos se logró una pequeña medida de justicia”, dijo.

Como muchos otros criminales de guerra nazi, Kunz fue ignorado por el sistema de Justicia alemán durante décadas. Después de la guerra logró vivir tranquilamente en Bonn. Hasta su retiro, hace 14 años, había trabajado como empleado de mantenimiento en el Ministerio Federal de Desarrollo y Construcción Urbana de Alemania.

Que finalmente fuera acusado fue el resultado de un cambio significativo en las actitudes oficiales alemanas hacia los criminales de guerra nazis. Hace un poco más de una década los fiscales estatales, bajo presión de organizaciones como el Centro Wiesenthal, lanzaron un intento de llevarlos a todos ante la Justicia.

Uno de ellos era el criminal de guerra más buscado del mundo, el ucraniano John Demjanjuk, de quien se cree que fue un guardia asesino en el campo de exterminio de Sobibor. Ahora, a los 90 años, Demjanjuk está siendo juzgado en Munich acusado de tomar parte en el asesinato de 27.900 judíos, holandeses en su mayoría.

La decisión de acusar a Kunz fue producto de la investigación de Demjanjuk. Los fiscales sólo comenzaron a interrogarlo en enero después de que su nombre surgiera durante las preparaciones del juicio a Demjanjuk. No sólo Kunz debía enfrentar un juicio, sino que tenía que aparecer el mes que viene como testigo clave en el juicio contra Demjanjuk.

El hecho burgués de la clase maldita


En el blog de Abel, el susodicho dedica un posteo (ver acá http://abelfer.wordpress.com/2010/11/16/el-hecho-maldito-del-peronismo/) a la defensa del sindicalismo peronista como expresión del lado maldito del peronismo, tal la mítica definición de John William Cooke. Para Abel el sindicalismo peronista es maldito por el poder que acumula y lo intragable que ello resulta para el establishment. Sostener esto luego del crimen de Mariano Ferreyra por parte de una banda de matones sindicales organizada para defender la tercerización laboral -es decir la división obrera estructural y el fraude laboral capitalista- resulta surrealista.

La historia y la veracidad de una definición. El peronismo -y su brazo sindical- puede ser mejor definido como el hecho burgués del país maldito (le robo la definición a quien posteo en la nota del blog de Abel- desde mompancem), más que como el hecho maldito del país burgués que planteaba el gordo Cooke. O para ser más precisos el hecho burgués de la clase maldita.

Recordemos que para quién predicara la transformación del peronismo en un partido de extrema izquierda (“La esencia del drama de nuestro movimiento es que, mientras su único destino y su única chance de sobrevivencia está en reconocerse como una fuerza de extrema izquierda, sufre las influencias de la propaganda reaccionaria que se desata desde afuera y desde adentro de su propio seno” -JCW carta a Hernández Arregui desde la Habana, 28 de septiembre de 1961-) la definición de hecho maldito a la imposibilidad del régimen libertador de de integrar al peronismo -por ser expresión del proletariado subversivo (“el peronismo sigue siendo el hecho maldito de la política argentina: su cohesión y empuje es el de las clases que tienden a la destrucción del status quo”– JWC. Peronismo y revolución). El peronismo proscripto era para la burguesía argentina bajo el régimen libertador intragable de conjunto porque en él convivían las fuerzas sociales que empujaban la resistencia a los planes capitalistas e imperialistas y una dirección burguesa y burocrática, dividida, dispuesta a negociar con el régimen su apoyo. Esa dualidad (base obrera combativa y dirección conciliadora) es permanente en el peronismo de la resistencia. Perón -y Cooke- negociando con Frondizi y los obreros protagonizando las huelgas heroicas de la resistencia, enfrentando el Plan Conintes, gestando la huelga revolucionaria del frigorífico Lisandro de la Torre. Los obreros protagonizando las tomas ordenadas por la CGT y Vandor negociando su apoyo poco más tarde a los militares integristas de Ongania. La clase obrera protagonizando el Cordobazo y Perón negociando el salvataje del país burgués con lanusse. Las clases que tienden a romper el status quo siempre encontraron en el peronismo y sus dirigentes sindicales burocráticos un limite a su enfrentamiento con el capital y no una fuerza política dirigente que le permitiera vencer en pos de sus objetivos ya no históricos, sino inmediatos y prácticos. en sus instituciones.

Lo intragable para el régimen libertador era la clase obrera que impedía la realización de los planes capitalistas, que la columna vertebral se conviertiera en cabeza de un movimiento de liberación. Pero los dirigentes -sobre todo los sindicales y en particular a partir de los ’60 la burocracia vandorista de los sindicatos- fueron siempre tentados a la integración y buscaron permanentemente ser los voceros de un peronismo sin Perón que representara la conciliación con el régimen. Es en este marco que Perón usaba a la resistencia, a su ala izquierda y la amenaza “revolucionaria” para mantener la conducción en sus manos mientras alentaba la negociación por otro wing. Recordemos que también Cooke consideraba a Vandor y las seis dos, luego del periodo de la resistencia, como las fuerzas del régimen al interior del movimiento peronista. Cooke, quien supo ver el agotamiento histórico del nacionalismo burgués (“desde que la liberación nacional es indivisible de la revolución social, no hay nacionalismo burgués” – JWCPeronismo y Revolución)se equivoco porque el problema del peronismo no era la colonización por parte de las fuerzas liberales sino su dirección burguesa, en sus dos alas Perón y Vandor, su política de conciliación con la burguesía, su incapacidad manifiesta de enfrentar seriamente al imperialismo para conquistar la liberación nacional. El peronismo y la burocracia de los sindicatos fueron tranquilamente absorbidos por el régimen cuando se necesito poner freno a la subversión proletaria. Así fue en 1972 cuando el llamado a elecciones de Lanusse planteo el desvío de la insurgencia obrera y popular nacida en Córdoba en el ’69, con el Pacto Social favoreciendo la explotación patronal y buscando instaurar la disciplina fabril, alentando a la ultraderecha política y sindical del peronismo para liquidar la autonomía del movimiento obrero de base y a su vanguardia militante bajo Perón e Isabel, evitando que los trabajadores terminaran con el gobierno de la señora luego de las jornadas de junio y julio del ’75. Pero además en los ’90 como fuerza ejecutora del plan neoliberal y en el 2002 como defensora del poder de una oligarquía política y empresarial que habían llevado al país a la bancarrota y mediante la devaluación licuado los salarios de los trabajadores (no fue Moyano acaso militante devaluacionista en los ’90 y defensor de la misma mediante una paz social de hecho bajo Duhalde?).

La burocracia sindical peronista no es el hecho maldito que la burguesía rechaza de plano, lo hace en tanto y en cuanto considera que alienta la confrontación social, la defiende en tanto y en cuanto teme que sea superada por el sindicalismo de base y la izquierda militante entre los trabajadores. La ataca para disciplinarla o limitarla como fuerza autónoma que para busca fortalecer su propia posición e interés. Dicho a lo Scalabrini Ortíz, como cita Abel, entre los troskos y Moyano la burguesía prefiere a Moyano, entre Moyano y los gordos prefiere a los gordos. Ahora bien Moyano entre los troskos y la burguesía, es un representante poco simpático -para el establishment- de la política burguesa. Abel en su borrador de programa invoca la continuidad de esta burocracia con la que históricamente represento la columna vertebral del movimiento peronista. Lejos de representar la hora de los trabajadores, como dijimos al principio, representa el hecho burgués de la clase maldita (para lo cual los trabajadores deberían ser cabezas del proceso de liberación) representa el hecho burgués de la clase maldita.

enamorada de la sangre


premio mayor

de una literatura

tallada en letra

de molde

sobre el culo marica

de la prosa

y la poesía.

(la verga sifilitica del cura

da su leche celestial

a los adonis hambrientos)

y si en el ocaso de las palabras

brillan los ojos

del proxeneta

una hidra

expulsa

la cabeza

de su otro yo

vomitando

metanfetaminas y siliconas

un dios hindú

y una águila negra.

Enamorada de la sangre

sueña la muchacha

con la caricia de Durruti.

El genocidio. Jean Paul Sartre


En este blog se encuentra el documento redactado por Sarte El genocidio que fue el dictamen del Tribunal Russell contra los EEUU en la guerra de Vietnam. El fundamento es el de el exterminio de un grupo etnico nacional y religioso constituye un genopcidio y que el genocidio moderno responde a las necesidades colonizadoras del imperialismo. Sirve para fundamentar nuestra posición sobre el genocidio -conquista del ceprodh en los juicios a los militares- y para discutir con los pernistas que sostiene que el golpe buscaba reventar un modelo de país. Para Sartre -centrado en Vietnam y Agrelia- tiene como fin liquidar la guerra popular. Se puede usar el argumento cambiandole el sujeto de clase en el caso argentino y chileno.

http://tribunalsartre.blogspot.com/

International War Crimes Tribunal – 1967

JEAN-PAUL SARTRE
On Genocide
El Genocidio

La palabra «genocidio» no ha estado en existencia por mucho tiempo: es el jurista que Lemkin acuñó entre las dos guerras mundiales. La cosa en sí es tan antiguo como la humanidad y no ha habido nunca una sociedad cuya estructura se ha conservado de la comisión de este delito. Todo el genocidio es un producto de la historia y que siempre lleva los signos de la sociedad de que los manantiales. El caso que hemos de juzgar se refiere a la mayor potencia capitalista contemporánea. Es que, como tal, debemos tratar de considerar que, en otras palabras, en la medida en que expresa la estructura económica, los objetivos políticos y las contradicciones de ese poder.

En particular, debemos tratar de entender si existe una intención de genocidio en la guerra que el gobierno americano está luchando contra Vietnam. El artículo 2 del Convenio de 1948 se define el genocidio en la base de la intención. La Convención fue tácitamente refiriéndose a la historia muy reciente. Hitler había declarado un plan deliberado para exterminar a los Judios, quien no ocultaba el hecho de que él estaba usando el genocidio como una táctica política. El Judio tuvo que ser sometida a la muerte, dondequiera que viene, porque no había tomado las armas o se han sumado a una movimiento de resistencia, pero sólo porque era un Judio. El gobierno americano, por otra parte, no ha hecho declaraciones tan claras. Incluso averred que iba al rescate de sus aliados, el Sur vietnamita, que había sido atacada por los comunistas del norte. ¿Es posible para nosotros, a estudiar objetivamente los hechos, a revelar su intención oculta? Y podemos, después de este examen, dicen que las fuerzas armadas de los EE.UU. están matando a vietnamitas en Vietnam por la sencilla razón de que son vietnamita?

Esto sólo puede establecerse después de una mirada a la historia: las estructuras de la guerra cambio al mismo tiempo que los de la sociedad. Desde 1860 hasta el día de hoy, militares motivos y los objetivos han sido sometidos a un cambio profundo y el resultado final de esta metamorfosis es precisamente la guerra de ‘ejemplo’ que los EE.UU. está librando en Vietnam.

1856: Tratados para la preservación de los bienes de países neutrales;

1864: En Ginebra, un intento de proteger a los heridos;

1899, 1907: En La Haya, dos conferencias tratar de controlar los conflictos.

No es una coincidencia si los juristas y los gobiernos se han multiplicado los acuerdos de “humanizar la guerra ‘en la víspera de dos de las más horribles masacres que el hombre ha conocido jamás. Vladimir Dedijer ha demostrado muy bien en su libro El militar convenios que las sociedades capitalistas son todos al mismo tiempo la creación de este monstruo, el total de la guerra, que expresa su verdadera naturaleza. Esto se debe a que:

1. La competencia entre las naciones industrializadas la lucha por nuevos mercados engendra una hostilidad permanente que se expresa, tanto en la teoría y en práctica, por lo que se llama “nacionalismo burgués”.
2. El desarrollo de la industria, que es la fuente de estos antagonismos, les permite ser resuelta a expensas de un competidor, en la producción de más y más masivamente armas letales. El resultado de esta evolución es que se convierte en cada vez menos posible distinguir la parte trasera de la primera línea, entre la población civil y los soldados.
3 . Más objetivos militares aparecen, junto a las ciudades. Las fábricas, aunque no sean de trabajo para los ejércitos, hacer comprender el potencial económico de un país. Por lo tanto, la destrucción de este potencial se convierte en el objetivo de la guerra y los medios por los cuales se pueden ganar.
4. Por esta razón, todo el mundo se moviliza: la lucha campesina en la parte delantera, el trabajador es un soldado en la segunda línea, las esposas de los campesinos sustituir a los hombres en los campos. En el total del esfuerzo de un país contra otro, el trabajador tiende a convertirse en un combatiente, porque, al final, es el más fuerte poder económico que tiene las mayores posibilidades de ganar.
5. Por último, la evolución democrática de los países burgueses intereses de las masas en la política. Las masas no se ejerce control sobre las decisiones del estado, pero poco a poco ganar un auto-conocimiento. Cuando viene una guerra, ya no se sienten separados. Por lo tanto, reevaluación y, a menudo deformado por la propaganda, la guerra se convierte en una decisión ética de toda la comunidad. En todas las naciones que participan en la guerra manipulación (351) hace todo, o casi todos, los ciudadanos de los enemigos de la otra nación. De esta manera se convierte en guerra total.
6. Estas mismas sociedades avanzadas tecnológicamente no dejan de ampliar el ámbito de la competencia en la multiplicación de los medios de comunicación. El conocido “Un Mundo” de los americanos ya existían a finales del siglo XIX cuando el trigo de Argentina logró la ruina a los agricultores en Gran Bretaña. La guerra es total, no sólo porque todos los miembros de una comunidad están en guerra contra los miembros de otro, sino porque su riesgo abarca todo el mundo.

Por lo tanto, la guerra de las naciones burguesas – de que el conflicto de 1914 es el primer ejemplo, sino que había sido amenazante Europa desde 1900 – no es la invención de un hombre o un gobierno, sino la simple necesidad desde principios de siglo por un totalitario esfuerzo contra los que desea llevar a su política por otros medios o métodos. En otras palabras, la opción es clara: no a la guerra o la guerra total. Era la guerra total que nuestros padres lucharon. Y los gobiernos – que podía ver venir, pero no tienen la inteligencia o la valentía para evitar que – en vano trató de humanizar.

Sin embargo, en la Primera Guerra Mundial, las intenciones de genocidio sólo apareció esporádicamente. El objetivo principal – al igual que en los dos siglos antes – era destruir la fuerza militar de un país, incluso si el objetivo más profundo es la ruina de su economía. Pero, aunque a veces es difícil distinguir a los civiles de los soldados, era raro, excepto durante unos ataques terroristas, para la propia población a ser un objetivo. Además, las dos partes fueron las naciones desarrolladas, lo que implicó desde el principio un cierto equilibrio en la medida en que cada lado había una disuasión suficiente contra la amenaza de exterminio: la posibilidad de represalias. Esto explica cómo, aun en medio de la masacre, una cierta cautela, se observó.

Sin embargo, desde 1830 ya lo largo del último siglo, ha habido muchos genocidios fuera de Europa, algunos de los cuales fueron la expresión de las estructuras políticas autoritarias, mientras que los otros – los que tenemos que conocer para comprender el crecimiento de EE.UU. el imperialismo y la naturaleza de la guerra en Vietnam – encontraron su origen en las democracias capitalistas. Para exportar mercancías y capitales, las grandes potencias y, en particular, Gran Bretaña y Francia, construido a sí mismos imperios coloniales.

El nombre con el que el francés ha llamado sus conquistas – «posesiones de ultramar” – indica claramente que sólo podían haber sido adquiridos por las guerras de agresión, la búsqueda de enemigos en su propio país, en África, en Asia y en los subdesarrollados tierras.

Lejos de ser “guerras totales”, lo que indicaría una cierta reciprocidad inicial, tan completa superioridad de las armas sólo se requiere una fuerza expedicionaria.

Este conquistó fácilmente cualquier ejércitos regulares que existen, sino porque tales descarada agresión provocó el odio de la población civil, que es la reserva de mano de obra o los soldados, las tropas coloniales impuestas a sí mismos por el terror constante de las matanzas. Estas masacres tiene todas las características de genocidio: la destrucción que participan de “una parte del grupo” (minorías étnicas, nacionales, religiosas) para aterrorizar a los demás y romper la estructura social indígena. Cuando el francés ha hecho un baño de sangre de Argelia durante el siglo pasado, se impuso a esta sociedad tribal – donde cada comunidad poseían su propia tierra indivisible – el Código Civil, que consta de burguesa jurisdicción con respecto a la división de los bienes hereditarios. De este modo, sistemáticamente destruido la estructura económica del país. La tierra pasó de pronto el campesino tribus en manos de comerciantes que habían llegado de Francia.

De hecho, la colonización no es sólo una simple conquista – como fue el caso en 1870, cuando Alemania se anexionó Alsacia-Lorena – es necesariamente un genocidio cultural. No se puede colonizar sin destruir sistemáticamente el carácter particular de los nativos, al mismo tiempo les niega el derecho de la integración con la madre patria y de beneficiarse de sus ventajas. El colonialismo es, en efecto, un sistema: la colonia vende materias primas y productos alimenticios a un precio favorable a la potencia colonial que luego vende los productos industriales de vuelta a las mismas en los precios del mercado mundial.

Este peculiar método de cambio sólo puede establecerse cuando el nativo trabajo se haga a trabajar por salarios de hambre. Es natural que sigue el colonizado perder su personalidad, su cultura, sus costumbres, a veces incluso su idioma, y viven en la miseria como sombras recuerda constantemente de sus propios sub-humanidad.

Sin embargo, su valor como prácticamente libre de trabajo los protege en cierta medida de genocidio. El Tribunal de Nuremberg fue fresca en la memoria cuando el francés, para hacer un ejemplo, los argelinos masacrados 45000 en Setif. Esta fue una ocurrencia común (353) que nadie pensaba entonces de juzgar el gobierno francés como los nazis habían sido juzgados. Pero esta destrucción deliberada de una parte del grupo nacional “no puede ser seguido sin demostrar en detrimento de los colonos. Para lo han hecho se han arruinado. Es porque no pudieron liquidar a la población argelina, y porque no integrar el país, que los franceses perdieron la guerra en Argelia.

Estas observaciones nos permiten comprender cómo la naturaleza de las guerras coloniales se transformó después de la Segunda Guerra Mundial. Es aproximadamente en ese período, de hecho, que el pueblo en las colonias, iluminada por ese conflicto y sus consecuencias para el ‘imperios’, y alentado por Mao Tse-tung de la victoria, decidido a recuperar su independencia nacional.

Las características de la lucha eran claras desde el principio: los colonos eran superiores en armas, el colonizado por los números. Incluso en Argelia – una colonia de colonos en lugar de fuera de explotación – la proporción de nativos a los colonos fue 1:9. Durante las dos guerras mundiales, muchos pueblos nativos han aprendido las artes militares y convertirse en bien sazonada soldados. Sin embargo, la escasez y la calidad de las armas – al menos al principio – limita el número de unidades de combate. Estas condiciones dictada la naturaleza de los combates: el terrorismo, la emboscada, hostigar al enemigo, y la extrema movilidad de los grupos de combate que había de huelga inesperada y desaparecer de inmediato. Esto no era posible sin la participación de toda la población. De ahí la conocida asociación de las fuerzas de liberación con las masas: la antigua organización de la reforma agraria, los órganos políticos y la educación; el apoyo a este último, la alimentación y la clandestinidad de la liberación del ejército soldados, y dándoles a sus crías para reemplazar sus pérdidas.

No es por casualidad que el “popular” la guerra, con sus principios, su estrategia, sus tácticas y sus teóricos, comienza al mismo tiempo que las potencias industriales ante la guerra total a su etapa final con el aprovechamiento de la fisión nuclear. Tampoco es por casualidad que dio lugar a la ruina del colonialismo. La contradicción que dieron la victoria al FLN en Argelia era típica de la época, de hecho, la guerra popular erradica la guerra clásica (al igual que la bomba de hidrógeno).

Contra partidarios respaldada por la totalidad de la población, los ejércitos coloniales están desvalidos. Ellos tienen sólo una manera de escapar de la (354) acoso que les desmoraliza y tiende hacia un Dien Bien Phu. Se trata de eliminar a la población civil. Como es la unidad de todo un pueblo que es el que contiene ejército convencional, la única de lucha contra la guerrilla estrategia que se harán efectivos es la destrucción de ese pueblo, en otras palabras, los civiles, mujeres y niños.

La tortura y el genocidio son los colonialistas’ respuestas a la rebelión de los nativos. Y esa respuesta, como sabemos, es inútil si no es definitiva y total. Una determinada población, unificada por su fuerte politización partidista y ejército, no se dejará intimidar, como lo fue en el apogeo del colonialismo, por una matanza “, como una lección». Por el contrario, esto sólo aumenta su odio. Ya no es una cuestión de despertar el miedo, pero la liquidación física de un pueblo. Y como esto no es posible sin al mismo tiempo la eliminación de la economía colonial y el sistema colonial, los colonos de pánico, las potencias coloniales crecer cansado de hundimiento de mano de obra y dinero en un conflicto sin solución, las masas en su casa hasta finales se oponen a la continuación de las guerras de barbarie y las colonias convertirse en Estados independientes.

No existen, sin embargo, casos en los que el genocida solución a las guerras populares no es frenada por innata contradicciones. Total de genocidio se revela entonces como el fundamento de la lucha contra la guerrilla estrategia. Y, en determinadas circunstancias, incluso presentarse como el objetivo final, ya sea de inmediato o gradualmente. Esto es exactamente lo que ha ocurrido en la guerra de Vietnam. Se trata de un nuevo aspecto del proceso imperialista, por lo general un llamado neocolonialismo, ya que se define como la agresión contra un país colonial antiguo, que ya ha alcanzado su independencia, a objeto que una vez más a la dominación colonial.

En un primer momento, los neo-colonialistas asegúrese de que – ya sea mediante la financiación de un golpe o por otro accidente cerebrovascular underhand – que los nuevos gobernantes no representan los intereses de las masas, sino que de una pequeña minoría de las clases privilegiadas y, por tanto, que de capital extranjero. En Vietnam se adoptó la forma de Diem, impuesto, el mantenimiento y armados por los EE.UU., y de la proclamada decisión de rechazar el Tratado de Ginebra y que constituye el territorio vietnamita al sur del paralelo 17 como un estado independiente. Los resultados naturales de esta fueron una fuerza de policía y un ejército para cazar aquellos que, frustrados por su victoria, y de inmediato, incluso antes de cualquier movimiento de resistencia eficaz, (355) se declararon a los enemigos del nuevo gobierno. Es el reinado del terror que provocó un nuevo levantamiento en el sur y re-encendió la guerra popular. ¿Los EE.UU. nunca pensar que Diem se anulará la revuelta en su lugar? En cualquier caso, no se demora en el envío de expertos, entonces las tropas, hasta que fueron hasta sus cuellos en el conflicto. Y poco a poco podemos recorrer casi exactamente la misma guerra que Ho Chi Minh librada contra los franceses, a pesar de que el gobierno norteamericano declaró al principio que estaban enviando sus tropas de generosidad y de derecho a un aliado.

Así es como parece. Pero, fundamentalmente, estos dos conflictos tienen una naturaleza diferente: los Estados Unidos, a diferencia del francés, no tienen intereses económicos en Vietnam. Unas pocas empresas privadas de América han invertido allí, pero no son tan grandes que no podían, en caso necesario, ser sacrificado sin que realmente afectan a la economía norteamericana o perjudicar a los monopolios. Dado que los EE.UU. no es perseguir la guerra por razones económicas directas, no tiene por qué excluir poner fin a la misma por la última estrategia de genocidio. Esto no demuestra que Estados Unidos ha pensado en esta solución, sólo que nada de lo que las barras de esa estrategia.

De hecho, según los propios americanos, la guerra tiene dos objetivos. Recientemente, Dean Rusk declaró: ‘Nosotros estamos defendiendo a nosotros mismos. “Ya no es Diem, aliado en el peligro, o Ky que han venido a rescatar. Es el que Estados Unidos está en peligro en Saigón. Esto significa que su primer objetivo es militar: se trata de rodear a la China comunista, el principal obstáculo para su expansionismo. Por lo tanto, no van a dejar el sudeste de Asia escapar. América ha puesto hombres en el poder en Tailandia, que controla parte de Laos y amenaza con invadir Camboya. Pero estas conquistas será inútil si los EE.UU. se enfrenta a un Vietnam libre con treinta y un millones de personas. Es por ello que los jefes militares a menudo habla de “puestos clave”. Esa es la razón por Dean Rusk dice, con humor inconsciente, que las fuerzas armadas de los Estados Unidos están combatiendo en Vietnam “para evitar una Tercera Guerra Mundial». Cualquiera de esta frase no tiene sentido en absoluto, o debe entenderse que este término significa ‘para ganar una Tercera Guerra Mundial ». En resumen, el primer objetivo se rige por la necesidad de establecer una línea de defensa del Pacífico, que sólo puede ser impuesta en el marco político global del imperialismo.

El segundo objetivo es económico. General Westmoreland lo definió en estos términos en octubre de 1966: «Estamos haciendo la guerra en Vietnam para demostrar que la guerra de guerrillas no es rentable.” Para mostrar quién? El vietnamita? Eso sería muy sorprendente. ¿Es necesario pasar tantas vidas humanas y tanto dinero para convencer a una nación de campesinos pobres que luchan a miles de kilómetros de San Francisco? Y, sobre todo, lo que hubo necesidad de atacar, a provocar a la batalla y, a continuación, triture a fin de mostrar la inutilidad de la lucha, cuando los intereses de las grandes empresas son tan insignificantes? Westmoreland la frase – al igual que la de Rusk antes citado – necesita ser completado. Es a los demás que quieren demostrar que la guerra de guerrillas no es rentable: todos los explotados y oprimidos que las naciones pueden sentir la tentación de liberarse del yugo yanqui con una guerra por la libertad, en primer lugar contra su propia pseudo-gobiernos y los compradores el apoyo de un ejército nacional, luego contra la “Fuerzas Especiales” de los Estados Unidos y, por último, contra el IG. En otras palabras, es un ejemplo para América Latina y todo el mundo subdesarrollado. Para Guevara, que solía decir: ‘Tenemos muchos Vietnams’, el gobierno americano responde:’ Ellos serán aplastados como estamos de aplastamiento de éste. ”

En otras palabras, esta guerra es ante todo una advertencia para los tres, y tal vez cuatro, continentes. Después de todo, Grecia es también una nación de campesinos y una dictadura acaba de establecerse allí. Es mejor para advertir: presentación completa o liquidación. Así pues, este ejemplar genocidio es una advertencia para toda la humanidad. Es con esta advertencia que el seis por ciento de la humanidad la esperanza, sin demasiado gasto, para controlar los restantes noventa y cuatro por ciento.

En este momento en nuestro debate, surgen tres hechos: (1) el gobierno de los EE.UU. quiere una base y un ejemplo; (2), esto puede conseguirse, sin ningún tipo de obstáculo mayor que la resistencia del pueblo vietnamita, de la liquidación de todo un pueblo y el establecimiento de una pax americana en un desierto vietnamita; (3) para alcanzar el segundo lugar, los EE.UU. deben alcanzar, al menos parcialmente, este exterminio.

Las declaraciones de estadistas de América no son tan franca como las que hizo Hitler en su día. Pero la honestidad no es indispensable; los hechos hablan por sí solas. Los discursos que las acompañan, ad usum interno, sólo se considera por el (357) pueblo de los Estados Unidos y el resto del mundo entiende demasiado bien. Friendly gobiernos guardar silencio.

Los demás denunciar el genocidio, pero la respuesta a los estadounidenses que están mostrando de qué lado están realmente en la no probada por sus acusaciones. De hecho, dicen que el gobierno americano. hemos hecho nada más que ofrecer el vietnamita – el Norte y el Sur – esta elección: o bien dejar su agresión o la rompemos. Ya no hay necesidad de señalar que esta proposición es absurdo ya que la agresión es de América, de modo que sólo los americanos pueden poner fin a la misma. Pero este absurdo no es uncalculated: es hábil para formular una demanda que los vietnamitas no pueden satisfacer. De esta manera, América sigue siendo el maestro de la decisión de detener los combates. Sin embargo, se puede leer como las alternativas: declarar ustedes conquistaron, o “lo llevaremos de regreso a la Edad de Piedra». No anulan el segundo término de la alternativa, que es el genocidio. Ellos han dicho: el genocidio, sí, pero sólo condicional genocidio. ¿Es esto válido jurídicamente? ¿Es incluso concebible?

Si el argumento tiene algún significado jurídico, el gobierno de los Estados Unidos sólo acaba de escapar de la acusación de genocidio. Pero, como maître Matarasso ha observado, la ley, para distinguir entre intención y motivo, no deja espacio para esta cláusula de salvaguardia. Genocidio, especialmente en lo que se ha llevado durante varios años, puede haber chantaje como un motivo. Uno puede declarar que uno se detendrá si la víctima presenta. Estas son las motivaciones y el hecho no dejará de ser el genocidio de intención. Esto es particularmente cierto cuando, como en este caso, parte del grupo ha sido aniquilada a la fuerza el resto de su presentación.

Pero echemos un vistazo más de cerca y ver lo que los términos de la alternativa son. En el Sur, esta es la elección: son las aldeas incendiadas, la población tiene que soportar masiva y deliberada de destrucción bombardeos, el ganado se disparó, la vegetación está arruinada por defoliantes, lo que hace crecer es la ruina de elementos tóxicos, son ametralladoras destinadas al azar, y en todas partes hay asesinato, violación y saqueo. Eso es un genocidio en su sentido más riguroso de exterminio masivo. ¿Cuál es la otra opción? ¿Qué debe el pueblo vietnamita hacer para escapar de esta muerte atroz? Formar parte de la fuerzas armadas de América o las de Saigón, o se dejan encerrado en aldeas estratégicas o en los’ nueva vida ‘compuestos, que son dos nombres para los campos de concentración.

Sabemos acerca de estos campamentos de numerosos testigos. Ellos están rodeados de alambre de púas. Las necesidades más elementales son ignorados. No es la desnutrición y la falta total de saneamiento. Los prisioneros están llenas de tiendas de campaña o en primitivas chozas donde ahogar. La estructura social se destruye. Los esposos están separados de las esposas, las madres de sus hijos, la vida familiar – a fin de respetar el vietnamita – ya no existe. Como las casas están rotos, la tasa de natalidad disminuye; toda posibilidad de cultura o la vida religiosa es abolido. Incluso el trabajo que mejoren el nivel de vida se les niega.

Estos desafortunados son ni siquiera los esclavos (la condición servil de los negros de América no ha ahogado su propia cultura profunda); este grupo se reduce al estado de un apéndice, a lo peor de la vida vegetativa. Cualquier persona que quiere escapar sólo puede ponerse en contacto con otros hombres destrozadas y devastado por el odio, que sólo puede reagrupar clandestinamente por la resistencia política. El enemigo esta conjetura, a fin de que los campamentos son rastrillar más de dos o tres veces. Incluso allí, la seguridad nunca es cierto y el estremecedor fuerzas están siempre en el trabajo. Si por casualidad una fractura de la familia, por ejemplo, algunos niños con una hermana mayor o una joven madre, son liberados, van a engrosar el proletariado en las ciudades. La hermana mayor o la joven madre, sin un sostén de la familia y con tantas bocas que alimentar, se hunde a la máxima degradación en la prostitución para el enemigo. Esta es la suerte de un tercio de la población en el Sur, según el Sr prueba de Duncan. Es el tipo de genocidio condenado por el Convenio de 1948:

Graves daños a la salud física o mental de miembros del grupo;
Presentación intencional del grupo a las condiciones de existencia como resultado total o parcial de los daños físicos;

Las medidas adoptadas para impedir los nacimientos dentro del grupo;
Traslado forzoso de los niños …
En otras palabras, no es cierto que la elección se sitúa entre la muerte o la presentación. Presentación, en estas circunstancias, equivale a genocidio. Digamos que sólo hay una elección entre la muerte violenta inmediata y una muerte lenta después mental y física de gradación.

¿Es diferente en el Norte?
Una opción es el exterminio: no sólo el riesgo diario de muerte , sino también la destrucción sistemática del sistema económico, desde el acequias a las fábricas de que “no debe haber un ladrillo a la izquierda otro ladrillo»; los ataques deliberados contra la población civil y, en particular en las zonas rurales; destrucción de hospitales, escuelas, lugares de culto, consistente esfuerzo hacia la erradicación de los logros de veinte años de socialismo. ¿Es esto simplemente para aterrorizar a la población? Eso sólo puede lograrse por el diario exterminio de un número cada vez mayor del grupo. Este terrorismo en sí, en su psico-sociales, es un genocidio. Si sabe que, con los niños en particular, esto no dará lugar a perturbaciones mentales que les afectan permanentemente?

La otra opción es la capitulación. Esto significaría la aceptación de los vietnamitas del Norte de que su país debe dividirse en dos y que la dictadura de América, ya sea directamente oa través de sus títeres, deben imponerse a sus compatriotas y por los miembros de sus propias familias de quienes la guerra les ha separado . ¿Humillación intolerable poner fin a la guerra? Esto está lejos de ser cierta: la NLF y la DRV, aunque unidos, tienen diferentes estrategias y tácticas a causa de sus diferentes posturas en la guerra. Si el NLF continuó la lucha, American bombarderos llevaría, aunque el DRV capitulado.

Pero en caso de que la guerra llegue a su fin, sabemos – de declaraciones oficiales – que los Estados Unidos se inclinan generosamente a la reconstrucción de la DRV con montañas de dólares. Esto significaría que iba a destruir con sus inversiones privadas o préstamos condicionales, toda la base económica del socialismo. Eso también es genocidio: el corte en dos de un Estado soberano; ocupando la mitad con un reinado de terror, efectivamente arruinar la empresa de manera muy caro pagado por la otra mitad con las presiones económicas y calculado con las inversiones, que se celebrará en un yugo apretado. La unidad nacional de ‘Vietnam’ no serían eliminados físicamente, pero que ya no existen económica, política o culturalmente.

En el Norte, como en el Sur, existe la posibilidad de elegir entre dos tipos de destrucción: la muerte colectiva o la desintegración. Más importante es el hecho de que el gobierno americano ha sentido la medida de la NLF y DRV resistencia: ahora sabe que sólo la destrucción total se harán efectivos. El Frente es más potente (360) que nunca; Vietnam del Norte está decidida. Por esta misma razón, el cálculo del exterminio del pueblo vietnamita sólo puede ser la intención de hacer que capitular. Los americanos les ofrece la paz a sabiendas de que marchitarse no ser aceptada. Esta falsa alternativa se esconde la verdadera intención imperialista, que es un avance gradual hacia la última escalada del total de genocidio.

El gobierno de Estados Unidos podría haber logrado esto inmediatamente por un vietnamita Blitzkrieg. Pero, aparte del hecho de que este exterminio que han participado los preparativos complicado – por ejemplo, la construcción y el uso ilimitado de bases aéreas en Tailandia, la reducción de los terroristas “viaje de 5000 kilómetros – el objetivo fundamental de la ‘escalada’ fue y sigue siendo , Hasta el día de hoy, para preparar la opinión burguesa de genocidio. Desde este punto de vista, los norteamericanos han logrado muy bien. Los reiterados y sistemáticos bombardeos de las zonas densamente pobladas de Hanoi y Haiphong, que hace dos años, habría dado lugar a violentas protestas, se lleva a cabo hoy en una especie de indiferencia general que se parece más a la apatía que gangrena. El truco ha funcionado: la opinión pública acepta una constante e imperceptible aumento de la presión que está preparando sus mentes para el final el genocidio. ¿Es posible este genocidio? Pero No sólo por la vietnamita, su coraje y la admirable eficacia de sus organizaciones. Como para el gobierno de los EE.UU., nadie puede excusar su crimen sólo porque la inteligencia y el heroísmo de sus víctimas límites de sus efectos.

Se puede concluir que, en un “popular” la guerra (que producto de nuestro tiempo, la respuesta a la agresión imperialista y la reivindicación de la soberanía de un pueblo consciente de su propia unidad) sólo dos actitudes posibles: o bien el agresor le da forma, hace la paz y reconoce que toda una nación se opone a él, o más, la realización de la ineficacia de la estrategia clásica, si puede hacerlo sin dañar sus propios intereses, se recurre a la exterminación pura y simple. No hay otra opción, pero esta elección, por lo menos, siempre es posible.

Aunque las fuerzas armadas de los EE.UU. están excavando más profundo en Vietnam, la intensificación de las matanzas y bombardeos de intentar someter a Laos y con la intención de invadir Camboya, no hay duda de que el gobierno de los Estados Unidos, a pesar de todos los desmentidos hipócrita, ha optado por genocidio .

La intención es evidente de los hechos. Y, como dice M. Aybar, que sólo puede ser premeditada. Es posible que en el pasado se cometió genocidio de repente, en un instante de pasión, en medio de tribal o feudal conflictos. Lucha contra el genocidio guerrilla, sin embargo, es un producto de nuestro tiempo que pasa necesariamente por la organización, bases y, por lo tanto, cómplices (a distancia) y el presupuesto apropiado. Hay que pensar más y previstas. ¿Significa esto que los responsables son plenamente conscientes de sus propias intenciones? Es difícil decidir: para hacerlo se tendría que analizar el latente mala voluntad de puritano motivos.

Tal vez algunas personas en el Departamento de Estado están tan acostumbrados a mentir que todavía la gestión de creer que sólo quieren lo mejor para Vietnam. Pero, después de las últimas declaraciones de sus portavoces, uno puede suponer que hay menos de estos inocentes. ‘Nosotros estamos defendiendo a nosotros mismos: aunque el gobierno de Saigón nos pidió que, no dejar Vietnam “, etc En cualquier caso, no tiene que preocuparse por ocultar esta psicológico y buscan. La verdad es que se encuentran en el campo, en el racismo de las tropas americanas. Naturalmente, este racismo – anti-negro, anti-asiático, anti-mexicanos – es una característica fundamental que tiene profundas raíces y orígenes que existe, latente o patente, mucho antes de la guerra de Vietnam. La prueba está en el gobierno de los Estados Unidos se ha negado a ratificar la Convención de Ginebra sobre el genocidio. Esto no significa que desde 1948 los estadounidenses tienen la intención de exterminar a pueblos enteros, sino que, según su propia declaración, la Convención tendría en conflicto con la legislación interna de muchos de los Estados Americanos. En otras palabras, los dirigentes presentes se consideran a sí mismos unshackled hoy en Vietnam gracias a sus predecesores que han querido respetar la lucha contra el racismo Negro del Sur. En cualquier caso, desde 1965, el racismo del Yankee soldados de Saigón a la 17 ª paralela se ha incrementado.

Los jóvenes norteamericanos la tortura, sin repugnancia, sin armas de tiro a la mujer para el placer de terminar un sombrero-truco: patear a los heridos vietnamita en los testículos, sino que cortar las orejas de los muertos para los trofeos. Los agentes son de peor calidad: un general se alardea delante de un francés que testificó en el Tribunal de caza el VC de su helicóptero y les tiro en los campos de arroz. Eran, por supuesto, no NLF combatientes, que sepan cómo protegerse a sí mismos, sino los campesinos que trabajan en sus arroz campos. En estos confundir las mentes de América del Viet Cong y los vietnamitas tienden a volverse cada vez más indistinguibles.

Una es decir “La única buena vietnamita es un muerto», o, lo que viene a ser lo mismo, ‘Todos los muertos es un vietnamita Viet Cong’.

Los campesinos se preparan para la cosecha de arroz al sur del paralelo 17. Los soldados americanos vienen y queman sus casas y desea transferir a una estratégica aldea. Los campesinos de protesta. ¿Qué otra cosa pueden hacer con las manos desnudas contra estos marcianos? Ellos dicen “El arroz es tan bueno, nos gustaría quedarse a comer arroz nuestros.» No más, sino que es suficiente para exasperate los jóvenes americanos: «Es el Viet Cong que han puesto esto en su cabeza. Son ellos los que le han enseñado a resistir. “Estos soldados son tan farragosos que consideran como” subversivos “la violencia débil de protesta que su propia violencia ha provocado. Originalmente, fueron probablemente decepcionado: que vino a salvar Comunista de Vietnam agresores. Pronto se vio que en realidad los vietnamitas les disgustaba. En lugar de los atractivos del papel libertador que se encuentran los ocupantes. Era el principio de auto-evaluación: ‘Ellos no quieren que nosotros, no tenemos negocio aquí.’ Pero su protesta no va más allá: se convierten en rabia y simplemente decirle a sí mismos de que un vietnamita es, por definición, un sospechoso.

No existe ni un solo vietnamita que no es realmente un comunista: la prueba es su odio de los Yankees. Aquí, en la sombra y el robot-al igual que las almas de los soldados, nos encontramos con la verdad sobre la guerra de Vietnam: los partidos de todas las declaraciones de Hitler. Él mató a los Judios porque eran Judios. Las fuerzas armadas de los Estados Unidos la tortura y matar a hombres, mujeres y niños en Vietnam porque son vietnamitas. Independientemente de las mentiras o nervioso de cobertura del gobierno, el espíritu de genocidio es a los soldados’ mentes. Esta es su manera de soportar la situación genocida en la que su gobierno ha puesto. El testigo Peter Martinsen, un joven estudiante de veinte y tres que había “interrogado” presos durante seis meses y no podían cargar con sus recuerdos, nos dijo: ‘Yo soy un americano medio, me siento como cualquier otro estudiante, y aquí yo soy un criminal de guerra. “Y él tenía razón al añadir:” Cualquier persona en mi lugar habría actuado como lo hice ‘.

Su único error fue atribuir estos crímenes degradantes a la influencia de la guerra en general. No: no es la guerra en abstracto, sino (363) guerra librada por el mayor poder en contra de un pueblo de campesinos pobres, y la guerra vivida por los que los salarios como la única posible relación entre una nación y overdeveloped subdesarrollado, que es decir, el genocidio expresada a través de racismo. La única relación posible, además de detener a corto y salir.

Total guerra implica un cierto equilibrio de fuerzas, una cierta reciprocidad. Las guerras coloniales se libran sin reciprocidad, pero limitados intereses coloniales genocidio. El presente genocidio, la más reciente evolución de la desigualdad en el progreso de las sociedades, es la guerra total librada a la final por un lado y no con una partícula de reciprocidad.

El gobierno americano no es culpable de haber inventado el genocidio moderno, ni siquiera de haber elegido de otras posibles respuestas a la guerrilla. No es culpable – por ejemplo – de haber preferido que por razones de estrategia o la economía. En efecto, el genocidio se presenta como la única reacción posible a la insurrección de todo un pueblo contra sus opresores. El gobierno norteamericano es culpable de haber preferido una política de guerra y de agresión que tienen por objeto total de genocidio a una política de paz, la única otra alternativa, ya que habría implicado una necesaria reconsideración de los principales objetivos impuestos por las grandes empresas imperialistas por medio de los grupos de presión. América es culpable de seguir a través de e intensificación de la guerra, aunque cada uno de sus dirigentes diario entiende mejor aún, de los informes de los jefes militares, que la única manera de ganar es para librar Vietnam de todos los vietnamitas.

Es culpable de ser falso, evasiva, de mentir, y mentir a sí mismo, embroiling propia cada minuto un poco más, a pesar de las lecciones que este singular e insoportable experiencia ha enseñado, a lo largo de un camino que no se puede volver. Es culpable, según su propia admisión, a sabiendas de la realización de esta guerra de ‘ejemplo’ para hacer genocidio un desafío y una amenaza para todos los pueblos. Cuando muere un campesino en su campo de arroz, reducir de una ametralladora, estamos todos afectados. Por lo tanto, los vietnamitas están luchando por todos los hombres y las fuerzas americanas están luchando todos nosotros. No sólo en teoría o en el resumen. Y no sólo porque el genocidio es un crimen universalmente condenado por los derechos del hombre. Sin embargo, debido a que, poco a poco, este genocida chantaje se extiende a toda la humanidad, añadiendo al chantaje de la guerra atómica. Este crimen se perpetra bajo nuestros ojos todos los días, haciendo cómplices de aquellos que no denunciarlo.

En este contexto, el genocidio imperialista puede ser más grave. Para el grupo que los americanos están tratando de destruir por medio de la nación vietnamita es el conjunto de la humanidad.

Sabor amargo a revolución inconclusa (sobre un articulo de Fidanza las contradicciones entre base y política K)


A propósito de la siguiente nota de Eduardo Fidanza (http://lapoliticaonline.com/noticias/val/68968/Cristina_entre_la_epica_militante_y_la_negociacion_del_poder_real.html). Allí sostiene que: “Acaso la virtud más sorprendente de Néstor Kirchner haya sido la menos comentada, en estos días de inevitables recapitulaciones sobre su paso por el poder. El lugar común fue rescatar su espíritu luchador, una resignificación positiva de los mismo que antes le criticaban: la tontería de la “crispación”. Pero una segunda mirada acaso descubra detrás de su impronta peleadora, una virtud impensada: la capacidad para equilibrar notables antagonismos. Porque detrás de una agenda de combate, Kirchner lograba articular mundos tan diversos como el sindicalismo ortodoxo de Hugo Moyano, el capitalismo implacable de las grandes cerealeras y las utopías revolucionarias de Hebe de Bonafini y de toda una generación de jóvenes que descubrieron de su mano el gusto por la política, acaso el legado más positivo que dejó el ex presidente”. Este pragmatismo del ex presidente, esta amplia vocación por “construir” poder, que los analistas ponen ahora sobre el tapete, sintetiza las contradicciones sobre las cuales va a tener que consolidarse -en una fase donde las condiciones materiales expansivas del ciclo K se están agotando- el kirchnerismo sin Néstor o el cristinismo. NK logro a partir del 2003 operar un desvío del movimiento popular que puso en jaque al viejo régimen de partidos, apelando al setentismo como discurso legitimante y a una serie de reformas de lo heredado por el neoliberalismo para contener y por otro lado, mantener status quo estructural de lo logrado en los ’90 por la burguesía sobre el proletariado y las clases populares. Por eso hasta el 2008 logro concitar el apoyo de toda la clase dominante y luego intento hacer equilibrio sobre la disputa intercapitalista. La subjetividad de las clases subalternas trocó en un igualitarismo de sesgo reformista sobre la que se montó NK para remontar los golpes del 2008/2009 y la representación de los intereses capitalistas y corporativos de sus aliados políticos. Sin embargo, en esta fase, con NK aún al mando, asistíamos al desgajamiento de la coalición política K y por si fuera poco, el pistolerismo sindical que se cobró la vida del camarada Mariano Ferreira, dejo al gobierno frente a una crisis política aguda que ponía en cuestión su aspecto legitimante –la no represión- y golpeaba su alianza central con la burocracia sindical, en un momento donde el sindicalismo de base y el movimiento estudiantil se planteaban socialmente como la fuerza a la izquierda del gobierno.

Los funerales del ex presidente mostraron una emergencia plebeya y juvenil –esencialmente- que le dio un nuevo baño legitimidad a Cristina e invito a el peronismo –hasta ahora- a cerrar filas detrás de la nueva jefa. Las nuevas contradicciones del kirchnerismo sin Néstor devendrán del choque entre las aspiraciones igualitarias del movimiento social que se expreso en los funerales –que se identifica con los aspectos reformistas del kirchnerismo- y la necesidad de reformular la coalición y la agenda del nuevo gobierno como representante de la corporación política y los intereses empresariales. En este sentido señala Fidanza “Intentar morigerar la embestida para subir las retenciones y frenar el reparto de dividendos entre los trabajadores, son definiciones de fondo y se inscriben en una mirada conservadora del “modelo”. Esa misma lógica desplegada, llevaría a buscar algún entendimiento con el Grupo Clarín.(…) Sería la consagración de la idea de Cristina como una Presidenta pragmática y moderada, en lo que realmente importa, más allá de lo que diga en los discursos. Y no es un juicio de valor, porque tal vez ese camino bien articulado le abra las puertas a su reelección.

Pero frente a esa agenda apaciguadora se alza el sabor amargo a revolución inconclusa que dejó la muerte del ex presidente, en amplias franjas de la militancia juvenil, en las organizaciones sociales y de derechos humanos, y en un sector de intelectuales que hoy tienen al periodista Horacio Verbistky como su puente de plata con el corazón del poder. No es una agenda que reniegue de la negociación, pero imagina llegar a ese lugar desde el otro lado del tablero político, y en todo caso encuentra en el sindicalismo de Moyano y la estructura del PJ tradicional –por ejemplo los intendentes del Conurbano- más un mal necesario y sobre todo temporario, que una base necesaria para estabilizar el sistema político”.

La alianzas con la CGT –es decir con los pistoleros de Pedraza- y los barones del PJ, las necesidades del gobierno de apoyo burgués para mantener la gobernabilidad chocaran tarde o temprano con las aspiraciones de, al menos, mantener lo conquistado y de reformas democráticas de la juventud y el mundo plebeyo que cerró filas con el gobierno tras la muerte de NK. Este es hoy un aspecto central de la situación política. Hay que ver como se define la nueva fase de Cristina.

Para los revolucionarios se trata de establecer un dialogo con estas aspiraciones populares, explicando pacientemente el carácter  burgués y conservador de la coalición K y sus limitaciones como fuerza defensora de los intereses populares. Tácticamente golpear por los laterales para prepararse ante las seguras desilusiones de las masas con el gobierno. El trotskismo tiene la posibilidad de empujar el movimiento democrático exigiendo el juicio y castigo a los responsables de la muerte de Ferreira y la cárcel a Pedraza y la organización obrera contra la tercerización. Estratégicamente se trata de plantarse desde una política de independencia de clase.

PD: para pensar en nuestra propia fuerza. Más allá del balance y las deferencias políticas, asomaba el trotskismo como partido de la extrema izquierda. Eso sigue latente. La izquierda trotskista podría rearticularse desde una posición común. Nuestra posición social nos ubica en innumerables condiciones para capitalizar un planteó de esta naturaleza.