Los marines “humanitarios” en Afganistan (Escalofriantes fotos de los marines burlandose de afganos muertos. Clarin)


29/03/11 – 13:02

Se fotografiaron en actitudes jocosas junto a los cuerpos sin vida. También registraron mutilaciones. El Ejército tuvo que salir a pedir disculpas.

Otras vez el escándalo volvió a salpicar a soldados estadounidenses al conocerse fotos impactantes y crueles tomadas por ellos mismos en las que se los puede ver en poses jocosas y burlonas junto a los cuerpos de afganos muertos, entre los que habría algunos civiles.

A raíz de estas fotos, publicadas en principio por el diario alemán Der Spiegel y luego por la revista estadounidense Rolling Stone, el Ejército estadounidense salió a pedir disculpas y a prometer una investigación. Calificó a las imágenes como un contenido “inquietante” y “en claro contraste” con los principios y valores de las Fuerzas Armadas.
En las imágenes, sobre las que cuesta fijar la vista por la crudeza y morbo que contienen, se ve a afganos que acaban de ser asesinados. Los soldados los toman de los pelo y les levantan la cabeza o les levantan los párpados para capturar la imagen. También hay cuerpos mutilados. El grupo de militares, que se había bautizado como “The Kill Team”, violó todas las normas del Código Militar.

La revista Rolling Stone, que no quiso detallar cómo accedió a las imágenes, informó que las 150 fotos que posee están relacionadas con una investigación de crímenes de guerra que involucran a elementos de la Quinta Brigada Stryker, con sede en el sur de Seattle. También publicó dos videos donde se muestra el ataque de los soldados contra los afganos.
Uno de los implicados en las fotografías es el soldado Jeremy Morlock, fue condenado la semana pasada a 24 años de cárcel luego de declararse culpable de tres delitos de homicidio, además de otros por confabulación, entre otros cargos. El soldado indicó que los asesinatos formaban parte de un plan deliberado para matar a civiles afganos.
Otro de los implicados es el soldado Andew Holmes, de 19 años. Su abogado dijo que Holmes recibió órdenes de sus superiores de posar con el cadáver. “Esa fotografía no fue su idea. Es un soldado raso de 19 años y ellos le dijeron que viniera, que saliera en la fotografía y lo hizo”, agregó.

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Tariq Ali sobre la intervención imperialista en Libia (buena denuncia)


La intervención de Estados Unidos y la OTAN en Libia, con el consejo de las Naciones Unidas para la cubierta de seguridad, es parte de una orquestada respuesta a mostrar su apoyo al movimiento en contra de un dictador, en particular, y de este modo para que las rebeliones árabes a fin de afirmar el control del oeste, la confiscación de su impulso y espontaneidad y tratando de restaurar el statu quo.

Es absurdo pensar que los motivos para el bombardeo de Trípoli o para el tiro al blanco fuera de Bengasi están diseñados para proteger a los civiles.Este argumento es especialmente diseñado para ganar el apoyo de los ciudadanos de Euro-Latina y parte del mundo árabe. “Míranos,” dicen que Obama / Clinton y los sátrapas de la UE, “lo estamos haciendo bien. Estamos en el lado de la gente.” El cinismo es impresionante. Nos espera para creer que los líderes con las manos ensangrentadas en Irak, Afganistán y Pakistán están defendiendo al pueblo de Libia. Los medios de comunicación degradada británicos y franceses son capaces de tragar cualquier cosa, pero el hecho de que los liberales decente todavía caen en esta basura es deprimente. La sociedad civil se mueve fácilmente por algunas imágenes y la brutalidad de Gaddafi en el envío de su fuerza aérea a bombardear a su pueblo fue el pretexto que Washington utiliza para bombardear otra capital árabe. Mientras tanto, Obama aliados en el mundo árabe estaban trabajando duro para promover la democracia.

Los saudíes entró Bahrein, donde se está la población tiranizada y arrestos a gran escala están teniendo lugar. No hay mucho de esto es que se informa al-Jazeera. Me pregunto por qué? La estación parece haberse frenado un poco y, en concordancia con la política de sus financiadores.

Todo ello con el apoyo de EE.UU. activa. El déspota en el Yemen, detestado por la mayoría de su pueblo continúa con matarlos todos los días. Ni siquiera un embargo de armas, por no hablar de una “zona de exclusión aérea” se ha impuesto sobre él. Libia es otro caso de vigilantismo selectivo por los EE.UU. y sus perros de ataque en el oeste.

Se puede confiar en los franceses también. Sarkozy estaba desesperado por hacer algo. No se puede salvar a su amigo Ben Alí en Túnez, que ha decidido ayudar a deshacerse de Gadafi. Los británicos siempre obligan, y en este caso, después de haber apuntalado el régimen libio para las últimas dos décadas, están asegurándose de que está en el lado derecho para no perder la oportunidad de la división del botín. ¿Qué podrían tener?

Las divisiones en toda esta operación dentro de la élite político-militar de Estados Unidos han significado no hay una meta clara. Obama y sus sátrapas europeos hablan de un cambio de régimen. Los generales resistir y decir que no es parte de su imagen. El Departamento de Estado de EE.UU. está muy ocupado preparando un nuevo gobierno compuesto por colaboradores de Libia Inglés de habla hispana. Nunca saben ahora cuánto tiempo Gaddafi desmoronando y el ejército debilitado que han mantenido juntos en la cara de una fuerte oposición. La razón por la que perdió el apoyo dentro de sus fuerzas armadas fue precisamente porque él les ordenó disparar a su propio pueblo. Ahora se habla del deseo del imperialismo para derrocarlo y tomar el aceite e incluso muchos de los que desprecian lo puede ver que es verdad. Una nueva Karzai está en camino.

Las fronteras del protectorado miserables que Occidente va a crear se deciden en Washington. Incluso los libios que, por desesperación, están apoyando aviones bombarderos de la OTAN, podría – al igual que sus equivalentes de Irak – se arrepienten de su elección.

Todo esto podría desencadenar una tercera fase en algún momento: una ira nacionalista cada vez más que se derrama en Arabia Saudita y aquí cabe la menor duda, Washington hará todo lo necesario para mantener a la familia real saudí en el poder. Perder Arabia Saudita y van a perder los estados del Golfo. El asalto a Libia, en gran medida la ayuda de la imbecilidad de Gaddafi en todos los frentes, fue diseñado para arrebatar la iniciativa de regresar de las calles al aparecer como los defensores de los derechos civiles. Los ciudadanos de Bahrein, egipcios, tunecinos, saudíes, yemeníes tampoco se convencerán, e incluso en euros, más los Estados Unidos se oponen a esta nueva aventura que lo apoyen. Las luchas no son más.

Obama habla de una despiadada Gadafi, pero misericordia de Occidente nunca cae como lluvia suave desde el cielo sobre el lugar abajo. Sólo se bendice el poder que dispensa, el más poderoso de los más poderosos.

La Cámpora, en busca del poder real (la nación. militar para ser burocrata del estado)


La cumbre fue hace diez días, en el Salón de los Escudos del Ministerio del Interior. Un numeroso grupo de La Cámpora mantuvo una extensa charla con el anfitrión de esa cartera, Florencio Randazzo, y el influyente secretario legal y técnico, Carlos Zannini. Por la larga mesa, circularon mate y medialunas. Y un reguero de consultas sobre la nueva ley electoral y la letra fina del armado político para los comicios de octubre, según confiaron a La Nacion participantes de ese encuentro.

Esa cita en la Casa Rosada es parte del dispositivo de ordenamiento de La Cámpora en plena campaña. La agrupación fundada por Máximo Kirchner, el primogénito del matrimonio presidencial, busca afincarse en territorios y patrocinar candidatos propios en algunos distritos. Otra aspiración, que dependerá de la lapicera de Cristina Fernández, es disputar lugares en las listas.

La juventud K es hoy más un sello de moda que una fuerza institucionalizada. “Creció al revés de los movimientos sociales, como el Evita, que arrancaron de abajo, haciéndose fuertes sumando militantes y presencia en los barrios”, ilustró un joven kirchnerista del conurbano. Su despegue estuvo asociado a conseguir cargos clave en el Gobierno y, después de la muerte de Néstor Kirchner, la propia Presidenta levantó su bandera.

“Los quiero mucho, tanto como a mi hijo”, los endulzó la jefa del Estado en un acto en Pilar, una semana atrás. Ese mismo día destacó el “compromiso” de los jóvenes, mientras criticó -sin dar nombres- a aquellos dirigentes que “no fueron tan leales” a su esposo. “Fue un mensaje a un sector del PJ”, interpretó un funcionario y miembro de La Cámpora.

En su fase de instalación, la organización sub-35 trabaja con la premisa de un local por distrito. Así, durante el verano estrenaron una decena de sedes en el Gran Buenos Aires y el interior del país. Entre los próximos en abrir sus puertas en el conurbano están Lanús y Lomas de Zamora. En la Capital, hay un lugar por cada comuna y se intenta penetrar en los asentamientos. Hace dos semanas La Cámpora ganó las elecciones barriales en Villa Soldati de la mano de su candidata, Rosa Ortega.

El plan de avanzada territorial no implica una batalla contra los intendentes del PJ, pero generará roces. Esa tensión se hizo visible en la última reunión del PJ bonaerense, en febrero, cuando Luis Acuña, de Hurlingham, lo cruzó en seco a José Ottavis, cuando propuso cómo afiliar más gente. “Nosotros hacíamos política sin plata”, le espetó. Con eso machacan los críticos del súbito crecimiento de La Cámpora.

En los tironeos por el armado de listas, estará el sector que aglutina a la juventud K, identificados con el “cristinismo”. En La Cámpora no esconden su deseo de que Juan Manuel Abal Medina -de buen vínculo con la agrupación- acompañe a Cristina en la fórmula 2011, ni que Juan Cabandié sea el vice del candidato a jefe de gobierno porteño. También pretenden, con interés, participación en las boletas provinciales y comunales. “Pedimos un «lugar entrable» en las listas de diputados y senadores bonaerenses”, sostuvo un dirigente.

A la reunión con Randazzo y Zannini, asistió un pelotón juvenil capitaneado por Andrés “Cuervo” Larroque, jefe de La Cámpora, y Eduardo “Wado” De Pedro, cuadro en ascenso y señalado como el verdadero cerebro del grupo. El promueve a uno de los más instalados candidatos camporistas, Juan Ignacio Ustarroz, su hermano de crianza, lanzado a la intendencia de Mercedes, gobernada hoy por un peronista.

Entre otros de los que buscarán competir, está Francisco Durañona, superintendente de Seguros y postulante a jefe comunal en San Antonio de Areco. Esa misma línea siguen los jóvenes Santiago Laurent (en Pilar), Leonardo Lignazzi (en Zárate), Mariana Moretti (en San Andrés de Giles), Santiago Maggiotti (en Navarro). Aunque todavía no se definieron nombres, podrían promover hombres propios en Tigre, Vicente López y San Isidro. En el interior del país, también auspician sus candidatos, como el salteño Germán Voss, el pampeano Juan Abdo y el puntano Luis “Piri” Macagno.

¿Bajo qué sello competirán? “Depende de lo que convenga en cada distrito”, explicó, pragmático, uno de ellos. Hay dos alternativas: dar pelea dentro del PJ local o ir en una “lista de adhesión” que tribute a Cristina Fernández. Será ella, en última instancia, quien defina qué papel electoral tendrán en 2011.

LA CAMPORAMAXIMO KIRCHNER

Fundador

Dejó la conducción de la agrupación y ejerce un liderazgo a distancia. Su nombre suena en el Gobierno como candidato a diputado por Santa Cruz.

JUAN CABANDIE

Legislador porteño

Tenía estrecha relación con Néstor Kirchner y es el referente de la fuerza en la Capital. Lo impulsan como vice del postulante K a jefe de gobierno porteño.

MARIANO RECALDE

Presidente de Aerolíneas

Integra la mesa chica de la conducción. Es de la segunda camada que se incorporó a la agrupación. Es abogado y tiene un perfil más técnico.

JOSE OTTAVIS

Titular del Foncap

Es el delegado de la juventud K en la provincia de Buenos Aires, donde comanda la JP bonaerense. Podría conseguir una banca a diputado provincial.

EDUARDO DE PEDRO

Director de Aerolíneas

Es un cuadro en ascenso. Tiene diálogo con la Presidenta y es sindicado como el “cerebro” de la agrupación.

FLORENCIO RANDAZZO

Ministro del Interior

Es un armador de peso del PJ en la provincia de Buenos Aires. Hace equilibrio entre los clásicos y el “cristinismo” dentro del Gobierno.

FRANCISCO DURAÑONA

Superintendente de Seguros

Peleará con apoyo de los jóvenes por la intendencia de San Antonio de Areco, en la segunda sección electoral de la provincia de Buenos Aires.

JUAN IGNACIO USTARROZ

Jefe local Anses

Es el candidato de La Cámpora para competir por la intendencia de Mercedes, donde gobierna el PJ. Es apadrinado por Eduardo De Pedro.

IVAN HEYN

Corp. Puerto Madero

Es presidente de esa entidad y tiene una silla en representación del Estado en Aluar. Militante y economista, está más abocado a la gestión.

CARLOS ZANNINI

Sec. legal y técnico

De máxima confianza de la Presidenta, promueve, asesora y asiste a los actos de los jóvenes. Representa el ala izquierda, temida por el PJ tradicional.

ANDRES LARROQUE

Jefe de La Cámpora

Es subsecretario para la Reforma Institucional y cabeza visible de la agrupación. Podría tener un lugar en las listas legislativas de octubre.

Quiénes son y de dónde vienen los líderes que buscan echar al dictador (Clarin)


El liderazgo rebelde es la gran incógnita de la crisis en Libia desde que estalló esta rebelión el 17 de febrero. No es una inquietud exagerada dadas las circunstancias. Esta gente que ha logrado un polémico amparo de la comunidad internacional será el próximo gobierno si llega a caer la dictadura de 42 años de Muammar Kadafi. Pero ¿quiénes son? ¿De dónde vienen? Y especialmente ¿con quién y qué hicieron antes? Aunque lo parece, no es tanto, sin embargo, lo que permanece oculto. Buena parte de estos personajes vienen de altos cargos ejecutivos en el régimen , pero lo más interesante es que han sido el rostro de la apertura ultraliberal que el propio déspota eligió y puso en marcha durante la década del 2000 para amplificar sus negocios petroleros y de todo tipo con EE.UU. y Europa. Esa vía aperturista es la que terminó avivando la idea de una mutación hacia un modelo institucional al estilo occidental que tomó vuelo al esparcirse las revoluciones republicanas desde Túnez y Egipto. Lo paradójico fue que esos programas de concentración de la economía fueron los que aceleraron la miseria que acabó alimentando el estallido revolucionario . Por lo tanto es previsible que, si cae la dictadura, improbablemente esta misma gente seguirá en puestos de mando más adelante tal y como ha sucedido en los ejemplos de Túnez o Egipto. Pero veamos qué sucede hoy en Libia.

La dirección de la revolución o Consejo Nacional Provisional basado en Bengazi, la capital rebelde, está integrado por 31 personas . En su mayoría mantienen los nombres ocultos por cuestiones de seguridad. Lo preside el ex ministro de Justicia de Kadafi, Mustafa Abdel Jalil, y su segundo es el abogado especializado en derechos humanos y perseguido, encarcelado y torturado por el régimen, Abdel Hafih Ghoga. También, en esa primera línea se encuentra el general Abdul Younis, quien fue durante años nada menos que el ministro del Interior del régimen y ahora es uno de los referentes militares de los revolucionarios.

El tronco principal de esta administración alternativa lo forman representantes de los distintos estados del país. En su página de internet los revolucionarios refieren a su país como la República de Libia e ignoran el nomenclador de Gran Jamahiriya (estado de las masas) Árabe Libia Popular Socialista que impuso la dictadura.

Por debajo de esta gente no es muy claro lo que hay.

El país es muy creyente, pero no se observa ninguna manifestación ultraislámica, más bien todas de tono libertario. El propio Ghoga le dijo a este enviado que Libia es musulmana pero, “cuando derrotemos a la dictadura, tendremos un gobierno laico con tres poderes e instituciones” como en Occidente.

Para intentar aliviar dudas y sospechas, colocaron a la cabeza de la página de Internet las palabras “Libertad, Justicia y Democracia”. Y hay una declaración con el mismo énfasis de seguridad jurídica apuntando a los inversionistas , en la que aseguran que “respetarán y honrarán todos los acuerdos internacionales y regionales firmados por el gobierno libio”.

Este Consejo surgió de la “Coalición 17 de febrero” que fue el armado inicial, que luego formó el Consejo Nacional y hace poco se convirtió en un gobierno provisorio con el politólogo y economista Mahmoud Jibril como premier interino. Este hombre es central en toda esta historia. Autor de diez libros sobre sistemas de decisión y planificación estratégica y con posgrados en Pittsburgh, ganó notoriedad porque fue quien logró que Francia y la Unión Europea reconocieran al régimen rebelde como el único gobierno de Libia. Y fue quien se reunió con Hillary Clinton en París, antes de que se decidiera el envío de los aviones de la OTAN.

Jalil, de 60 años, fue un funcionario relevante en la dictadura , a cargo de la Oficina Nacional de Desarrollo desde 2007, esto es, unos tres años luego de que Occidente levantara las sanciones que pesaban sobre el régimen por cargos de terrorismo. Aproximadamente para la misma época, el hijo más influyente de Kadafi, Saif al Islam, designó como ministro de Justicia al mencionado Mustafa Abdel Jalil, el actual presidente del Consejo revolucionario, un ex juez de ideas liberales como Jibril y con dos de sus ocho hijos viviendo en Londres. Jibril, el ahora premier interino, fue el arquitecto de la penetración en Libia de las inversiones de EE.UU., Gran Bretaña y del resto de Europa.

La otra personalidad de enorme influencia que saltó de bando es Omar Al Hariri, el jefe de las Fuerzas Armadas rebeldes. Al Hariri era un estrecho amigo de Kadaficuando ambos eran jóvenes oficiales del Ejército. Los dos conspiraron para dar el golpe de 1969 que derrocó al rey Idris. En 1975, cuando era secretario general del gabinete revolucionario, Al Hariri intentó organizar un complot para derrocar a su ex amigo. Fue descubierto y encarcelado 15 años. Hay mucho odio en las venas de ese hombre.

Es interesante observar qué significaba en Libia pertenecer al régimen en el poder. Cuando Occidente levantó las sanciones contra Libia en 2004, un aluvión de empresas de telecomunicaciones y petroleras invadieron el país.

Pero pronto descubrieron que todos los negocios debían ser armados con Kadafi y su familia . El propio dictador supervisaba todos los contratos superiores a US$ 200 millones. Los negociados fueron tales que hasta se exigió a una petrolera canadiense que auspiciara las pinturas de Saif al-Islam que los museos habían rechazado como banales, según la prensa canadiense. Una firma de ese país, SNC–Lavalin, que ganó US$ 1.000 millones en contratos, fue el obligado sponsor de un equipo de fútbol que había contratado como jugador a Saadi, otro hijo del dictador.

La cleptocracia llegó a tales extremos que fue famosa la pelea entre dos de los otros hijos del déspota, Muhammed y Mutasin, por controlar la subsidiaria local de la Coca Cola.

Para que toda esta estructura funcionara, Kadafi modificó su gabinete imponiendo figuras a tono con los nuevos vientos liberales y aceptadas por Occidente aun con este trasfondo de corrupción. Entre ellas resalta Jibril, a quien el embajador de EE.UU. –según cables de Wikileaks– describió como “un interlocutor serio que comprende la perspectiva estadounidense”.

Libia: la OTAN quedó atrapada en un laberinto (Marcelo Cantelmi. Clarin)


Buen analisis de Marcelo Cantelmi de Clarin de la intervención imprialista en Libia, sus contradicciones y su papel cntrala revolución árabe.

 

Al tiempo que no deja de agravarse, la crisis en Libia está generando una extraordinaria confusión respecto a lo que en verdad ha venido sucediendo con las rebeliones democráticas en el mundo árabe. La intervención militar occidental, ahora definitivamente en manos de la OTAN, oscureció el sentido de aquellas protestas y fomentó la victimización de un régimen sanguinario que es improbable que ni aun así alcance algún tipo de legitimidad.

Lo que no parece notarse con claridad es que la ofensiva armada de Europa y EE.UU. en Libia, lejos de ser un nuevo capítulo de la puja colonialismo o independencia en clave setentista, como sostienen algunos defensores del régimen, obedece, en cambio, a otra dicotomía posiblemente más grave y compleja en este presente, entre revolución y contrarrevolución en el mundo árabe . En este sentido es una curiosidad para coleccionistas que debido a una coyuntura inevitable, se enfrenten bandos que esencialmente coinciden en su carácter contrarrevolucionario como Kadafi o la propia OTAN.

Lo que sucede en esta región, no sólo en Libia, y que se intenta abortar, es un levantamiento republicano laico que ha desintegrado supuestos y prejuicios . Eso sucede no sólo por la unidad idealista detrás de la noción de que la democracia, las instituciones y la libertad son valores humanos y no atributos occidentales, sino además porque estos movimientos, al tener una profunda base de reivindicaciones sociales, se han mostrado reactivos al ultra islamismo y a su emergente terrorista.

En sólo unas semanas este fenómeno se ha extendido como una marea, desafiando las balas tanto en países pro-occidentales como Yemen o pro-iraníes como Siria. Eso es porque las demandas tienen en todos los casos una matriz homogénea social y política. Dicho de otro modo, en todas partes se protesta contra el mismo oscurantismo, sojuzgamiento y represión porque no existe una tercera posición benevolente entre democracia y tiranía.

Una mutación de este tipo abre la demanda de participación ciudadana vedada hasta ahora, una buena noticia que el norte mundial traduce según sus intereses como pura incertidumbre respecto de qué modo y por quiénes acabará gobernado un suburbio de enorme valor estratégico y no sólo por sus reservas energéticas . En esa clave hay que observar el sentido final de la intervención de la OTAN, lejana de cualquier idea humanitaria, y con esa misma luz comprender porqué esa operación ha quedado atrapada en un extraordinario laberinto.

La discusión que se produjo en el liderazgo de la coalición occidental sobre el destino y dirección de la campaña develó una etapa donde son más las debilidades que las fortalezas en el poder global. Esas contradicciones, que de paso ilustran porqué esas capitales han perdido control sobre esta región, son esenciales para comprender lo que está sucediendo por debajo de la superficie.

Es la primera vez en la historia que EE.UU.

forma parte de una coalición militar de este tipo pero elude dirigirla . “Desde el comienzo Barack Obama dejó en claro que no estaba entusiasmado con una acción militar y que la respaldaría si la pedía la oposición libia, y la Liga Árabe y con Europa haciendo la parte mayor”, escribe el politólogo Fareed Zakaria en Time . Eso sucede debido a un puñado de motivos, entre ellos que Libia no es prioritaria en la agenda de Washington, pero también porque la Casa Blanca no logra resolver el hecho de que la dictadura de Muammar Kadafi ha sido funcional a sus intereses compartiendo enemigos como Irán o la brumosa guerra antiterrorista. Norteamérica, también, no tiene ya poder para involucrarse en otro conflicto bélico en un país musulmán mientras no encuentra el camino de salida de los de Irak y Afganistán El callejón de Libia, además, ha derruido las relaciones entre Francia y Alemania a niveles sin precedentes desde la Segunda Guerra Mundial. Nicolás Sarkozy ha buscado un extraordinario alto perfil y liderar esta ofensiva en una acción dirigida a su frente interno para buscar ganar un electorado doméstico cada vez más seducido por una vigorosa ultraderecha xenóboba y arabofóbica con vistas a las elecciones de 2012.

Esa acción calculadora enfureció a la pragmática Berlín, que pretende vigilar otros intereses más específicos debido a la voracidad de energía que tiene Alemania carente de fuentes propias e incluso de materias primas. Conviene recordar que si bien Libia produce sólo el 2% del petróleo mundial, la mitad de lo que bombea va a Italia, Alemania y Francia , en ese orden.

Es por estas entre otras razones que EE.UU. y sus aliados europeos han venido apostando que los regímenes autoritarios árabes puedan derrotar, en principio, estas revoluciones o, en su defecto, intentar luego controlar y atenuar sus efectos.

El titular del Pentágono norteamericano Robert Gates acaba de derramar en El Cairo cálidos elogios a los militares a cargo hoy del poder en Egipto y que acompañaron los 30 años de dictadura del derrocado Hosni Mubarak. En ese país hubo un referéndum el pasado fin de semana para habilitar modificaciones en la Constitución con vistas a las elecciones nacionales de setiembre. Muchos de los rebeldes que lograron el cambio histórico en Egipto y que todavía se enfrentan en la calle con las fuerzas de la represión del régimen, votaron en contra porque advierten que hay una operación para evitar una reforma más amplia.

Mientras Gates verificaba en Egipto ese decurso y alababa el rol “constructivo” de las Fuerzas Armadas, confirmó la apuesta persistente de Washington por los líderes autoritarios que aún son mayoría en la región al sostener que no hay ningún plan para detener la masacre contra la oposición en Bahréin o la sangrienta campaña que está ejecutando Abdullah Saleh en Yemen.

El caso de Kadafi no escapa a esa regla y recuerda por muchos motivos la estrategia aplicada por EE.UU. en la primera guerra del Golfo contra el dictador iraquí Saddam Hussein. El entonces presidente George Bush padre, expulsó a Saddam de Kuwait, pero no avanzó a Bagdad, lo que acabó sí haciendo su hijo una década después.

No lo hizo porque dotado de un olfato realista, Bush padre entendía que el sanguinario Saddam servía para mantener un límite a la expansión de Irán y controlar las furias internas en Irak.

La actual ofensiva militar en Libia parece tener por momentos esa impronta de castigar a Kadafi pero no tanto como para que se caiga de su palacio. O que lo haga cuando esté asegurada la transición, cuestión que por ahora parece cualquier cosa menos clara en un país corrompido hasta sus cimientos y donde no hubo nunca partidos políticos o instituciones de ningún tipo.

Copyright Clarín, 2011.

camporita


El tío campora se iba de putas con los muchachos en madrid. El loco galimba lo acompañaba con algún whisky y con el general tomaba unos jerecitos allá en la puerta de hierro. El tío campora le metía sus dedos en la concha a putas rubias y viejas y su lengua de dentista en esas bocas de dientes careados.

Lopecito en cambio hacia esoterismo y lo convencía al viejo de sus poderes divinos. Y el general le armaba a lopecito el somaten. A los zurditos leña. Leña, leña, leña. Y lastiri con sus corbatas horripilantes, comiéndose a la nena de lopecito, la normita, tan fea ella y el tío campora intercediendo para que lopecito dejara a normita tener un novio en paz (quizás lopectio nunca le perdono al tío el marido de la muchacha)y los jefes de la orga, creyéndose von clausewitz, estrategas del puterio junto al tío, copando el poder, para romper el cerco como si el viejo fuera un boludo mientras los amenaza llamándolos mongo aurelio.

(la patria fusilada

sedimento oseo del subsuelo

cenizas

junto a la bosta de las vacas

del terrateniente

que perón jamás expropio

en el campo las espigas

y en el cielo

-las estrellas-

fraccionaban

cocaína)

-ultimo verso robado a lamborghini-

una ronda de whisky para los muchachos brindaba el tío y la orga cantaba sin comprender que

perón, evita,

la patria socialista.