Macri y la victoria de la mayoría silenciosa


“Como presidente de los EE.UU. sería infiel a mi juramento si me dejo dictar por una minoría que sostienen un punto de vista y que tratan de imponerlo(…). Esta noche le pido a ustedes, la gran ‘mayoría silenciosa’ de mis compatriotas, les pido su apoyo”

Discurso de Richard Nixon, el 3 de noviembre de 1969.

 

 

Así define una pagina católica de derecha el concepto de “mayoría silenciosa” de Richard Nixon. “Nixon se dio cuenta que una “mayoría silenciosa” de americanos eran personas sencillas, trabajadores, que amaban a Dios, a sus familias, a su patria, y no compartían los puntos de vista de la elite de los medios de comunicación. “Silenciosa” porque esa gente de pueblo, de campo, que vivía en las vastas llanuras y montañas entre las dos costas, parecía que no tenía voz. “Mayoría” porque cuando hablaban, ganaban elección tras elección, a pesar de todo lo que decían los medios” (http://www.serviciocatolico.com/files/la_mayoria_silenciosa.htm).

En las elecciones porteñas triunfo esa mayoría silenciosa aliada a las “elites” de los medios de comunicación (que en el convulsionado EE.UU. de los ’70 aun no estaban colonizados por conservadores como en la época de Reagan). Silenciosa porque esa gente que goza del consumo y es propietaria en la Ciudad de Buenos Aires acompaña discretamente el discurso anti-k de los medios de comunicación opositores y genera empatía por el mal imitador de Fredy Mercury que nos toca por jefe de gobierno porteño y mayoría por que hacen ganar elección tras elección a personajes tan nefastos como ineficaces incluso en sus propios estandares de gestión. Es la mayoría silenciosa del Rosedal en apoyo a los sojeros en el 2008 y a las marchas de Blumberg, uno de cuyos lideres, el rabino Bergman, encabezaba la lista del PRO.

Hay mucha discusión; para los kirhcneristas triunfo el fascismo más o menos y nos invitan a votar a Filmus en segunda vuelta como una epopeya democrática, después de que en la primera vuelta hiciera propia la agenda de seguridad de Macri. Para muchos compañeros se expreso un voto conservador. Lo cierto es que el voto de conjunto fue conservador ya que se dividio entre dos variantes capitalistas y una opción pequeñoburguesa liquidada al ancer. El voto al PRO en particular es amen de conservador, es también claramente reaccionario. Es un voto anti-k, en favor de un gobierno privatizador, antipobre, que ejerce el espionaje político y la discriminación, que predica la mano dura y busca desterrar de las calles las manifestaciones sociales. Un populismo de derecha neoliberal al estilo Berlusconi pero más pacato, sin las fiestas orgiásticas del Premier italiano.

Ahora bien el kirchnerismo se postulo como el progresismo porteño del “proyecto nacional”, llevando de candidato a un privatizador de la educación publica y a un amigo de Pedraza, reprimiendo a los docentes de ADOSAC, desplegando una fuerza de ocupación en los barrios del sur de Buenos Aires. Pero además desnudando en plena campaña el efecto corruptor de la cooptación de las organizaciones sociales y populares y su esterilización como fuerzas de movilización y lucha de los oprimidos con el caso Schoklender o el mismo escandalo Morgado- Rachid en el INADI.

Los anticuerpos para enfrentar a una derecha reaccionaria están en la movilización y organización popular, no en el voto para los que también cercenan las libertades democráticas y transforman las organizaciones sociales en apéndices de la política burguesa y el estado capitalista. Ni Filmus ni Macri en el balotaje, la independencia política de clase es una condición para enfrentar a un gobierno de derecha en la Ciudad.

El FIT realizo una enérgica campaña militante e instalo la figura de la camarada Myriam Bregman como una referente combativa e incisiva de la izquierda revolucionaria, pero no logro atraer votantes más allá de su activo electoral -lo que tampoco es poca cosa-. La debilidad de la campaña frentista estuvo en que no se centro en dos o tres consignas que señalaran enemigos a enfrentar como la corporación política (tal como hicieron los camaradas neuquinos), la iglesia católica o las grandes corporaciones capitalistas -tomando el tema de la vivienda o el transporte publico.

Nos queda por delante una dura lucha política para superar las trampas proscriptivas de la interna abierta en agosto. Es necesario aprovechar la campaña del Frente de Izquierda para preparar a las fuerzas de la vanguardia obrera, estudiantil y popular en el combate contra una derecha reaccionaria en la Ciudad, que tiene apoyo social en la mayoría silenciosa.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s