Pollo, camarada y amigo


Ayer me entere de la situación del Pollo cuando mi amigo y camarada Amadeo me llamo por la mañana para avisarme que se habia incendiado su casa y habia recibido quemaduras graves. Si bien me dejo preocupado, no fue sino hasta el día de hoy que caí de la gravedad de su situación.

A ultima hora de la tarde hable con el Gallo, su hermano, y con Victor camarada de toda la vida política mía y del Pollo. Le dije al Gallo, que confiaba en que el Pollo se iba a recuperar porque era más que nada un terco apegado a la vida y la revolución.

He leído muchos comentarios sobre el Pollo que me han emocionado y recordado tantos años juntos en la lucha política (no tengo la intención de hacer un homenaje porque estoy confiado de que va a salir, más terco que nunca de esta mala pasada). Pero el recuerdo y la necesidad de expresarle mi afecto a él, al Gallo, a Victor, a Sergio y a los camaradas que tanto lo quieren y que formaron parte de su experiencia vital y militante me empuja a escribir sobre el Pollo.

Lo conoci en el año 1986 cuando ingreso a militar al MAS acercado por Victor con quien estudiaban en una secundaria nocturna. Yo militaba desde el 85 y más tarde ingreso Sergio. Quiero aclarar que yo era el más puber de todo el grupo y ellos para mí eran mi guía en la experiencia de la vida adulta. Recuerdo que laburaba en un hotel junto a la madre y que pertenecia a las capas más bajas de la clase obrera marplatense de los barrios perifericos -no recuerdo bien si era el Martillo- lo cual me impactaba ya que yo provenia de una familia de clase media y vivía una vida más comoda en Colon y Buenos Aires, con vista a los Lobos de mar de la Bristol. Enseguida tuvimos empatía. En el 86 fuimos amenazados con la expulsión del MAS por osarnos a hablar -solamente hablar!!!- sobre un tema tabú entonces como era el de las drogas y la homosexualidad, acusados de ser agentes infiltrados del Partido Comunista. Frente a esa crisis lo conocimos a Emilio Albamonte y de ahí provino nuestra simpatía original que nos llevo a ser parte de la fracción que en el año 88, cuando el MAS se iba para arriba y coronaba una capitulación frente al PC, dijimos que queriamos mantenernos en los principios del trotskismo y el internacionalismo y nos negabamos a decir que Argentina, iba a ser el faro que iluminara al mundo por el avance electoral del trotskismo. Nos hicimos trotskistas y dentro de ese puñado original que formamos el PTS en MdP el Pollo se destacaba por la intransigencia de sus posiciones -a veces cercanas al cabezadurismo- y un activismo sin descanso. Y dentro de ese puñado fuimos el puñado más pequeño que a lo largo de todos estos años se mantuvo en la militancia revolucionaria y la contrucción del partido.

Pero en aquellos años mozos no solo compartiamos la pasión política y una feroz militancia contra la corriente en una ciudad que va a ser devastada por el neoliberalismo, sino también una enorme voracidad por la vida, con nuestra mente llena de sueños, nuestras tripas intoxicadas, los puños apretados y los bolsillos vacios. Noche tras noche nos paseabamos por calles y bares para nosotros fascinantes, defendiamos nuetras ideas frente a las provocaciones de las izquierdas en ascenso a las trompadas y amaneciamos felices porque sí. Debo reconocer que eramos bastante lumpenes. Pero nos habiamos ganado el respeto de la izquierda por la dureza de nuestras posiciones y por poner el cuerpo para defenderlas. Luego, en el 90 yo me fui de MdP, y el Pollo y Victor siguieron intentando construir el partido, siendo el Pollo un tipo que se dedico a estudiar y ser pilar ideologico muy fuerte para todos los camaradas. Más tarde milito en Neuquen y luego se vino a vivir a Buenos Aires donde compartimos vivienda en dos ocasiones, amén de una vida plena entre el oro y el barro, porque al fin y al cabo humanos somos.

Con los años el se afinco a militar en Norte y yo segui por otro lado pero siempre lo considere un gran amigo y cada vez que nos encontrabamos nos gustaba compartir. Supe siempre de su tarea en Donelley y de como habia arraigado fuerte entre los compañeros que se acercaban al partido. El año pasado yo estuve internado en dos ocasiones por mi enfermedad (tengo SIDA) y el se acerco a verme y se preocupo de llamarme todos los días para darme animo. Eso habla de su ternura y dimensión humana. Y la ultima vez que lo vi me sorprendio como un tipo aguerrido al cual la edad no habia aplacado a la cabeza del grupo de camaradas del servicio de orden que enfrentaba a la Gendarmeria para que subieran a la Pana las columnas durante el paro del 10 de abril.

Ese es el Pollo un tipazo puro corazón y lucidez. Apasionado de la vida y la revolución. Un terco de vieja escuela que no baja los brazos. Espero compartir la calle y brindar pronto junto a mi camarada. Todo mi amor hacia vos y los compañeros. Un abrazo gigante al Gallo, viejo amigo. Con ustedes por siempre.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s