La despedida del Che de la revolución cubana


Un 3 de octubre de 1965, se  daba a conocer la carta de despedida que Ernesto “Che” Guevara dejara a Fidel Castro. La publicidad de dicha carta se dio en el primer Comité Central Partido Comunista Cubano.

En aquel encuentro Fidel declaró: “Hay una ausencia en nuestro Comité Central -continuó Fidel- de quien posee todos los méritos y todas las virtudes necesarias en el grado más alto para pertenecer a él y que, sin embargo, no figura entre los miembros de nuestro Comité Central.”

Guevara marchaba al Congo y la revolución cubana profundizaba el camino de la stalinización liquidando todos los resabios democráticos de los inicios que había despertado la simpatía de millones en todo el mundo. Ya en 1963, los trotskistas del POR-Voz Proletaria vieron secuestradas las ediciones de La revolución traicionada, luego de que sus dirigentes fueran acusados por los stalinistas locales -que venían de apoyar a Batista- como agentes contrarrevolucionarios que querían invadir Guantanamo para provocar una reacción imperialista.  Poco más tarde serán encarcelados. Por su lado el Che, que había ocupado el Ministerio de Industria, se retiró derrotado en el plano interno luego de de haber perdido el debate económico con los representantes de los soviéticos como Charles Bettelheim.  Mientras Guevara planteaba, asesorado por el economista marxista y dirigente trotskista  Ernest Mandel, la necesidad de una industrialización de aunque sea la industria de consumo y la centralización de los recursos, exigiéndole a los aliados de los países “socialistas” un intercambio igualitario, los representantes de los soviéticos defendían el intercambio de azúcar por combustible y artículos necesarios para la subsistencia, que condenaban a Cuba a mantenerse en el monocultivo. Esta debilidad estructural de la economía cubana agravó las consecuencias del  bloqueo norteamericano y es uno de los rasgos característicos que empujan la restauración capitalista en la Cuba de hoy.  El Che que criticaba la coexistencia pacífica de los soviéticos con el imperialismo yanqui y que se planteaba la extensión de la guerrilla por toda América Latina para abrir un segundo frente complementario al de Vietnam, se retiraba de esta forma de la lucha política al interior de la revolución cubana.  Honestamente hay que decir que Guevara nunca opuso a la stalinización una política contra la formación de una burocracia, planteando que había que sustentar al naciente Estado Obrero cubano en organismos democráticos de las masas, y que más bien llamo a obreros y campesinos a disciplinarse al liderazgo de Fidel.

En su despedida llena de elogios y un sentido afecto para el líder cubano Fidel Castro el Che señalaba el rumbo que iba a tomar: “Siento que he cumplido la parte de mi deber que me ataba a la revolución cubana en su territorio y me despido de ti, de los compañeros, de tu pueblo, que ya es mío (…) Otras tierras del mundo reclaman el concurso de mis modestos esfuerzos. Yo puedo hacer lo que te está negado por tu responsabilidad al frente de Cuba y llegó la hora de separarnos“.

La carta termina con una definición combatiente del Che “luchar contra el imperialismo dondequiera que esté; esto reconforta y cura con creces cualquier desgarradura“. Lamentablemente el revolucionario argentino-cubano despreciaba la organización de las masas obreras y campesinas como forma de lucha contra el imperialismo y sus agentes de las burguesías nacionales, a las que correctamente denunciab, y se lazó lanzó a la aventura guerrillera aislada de las luchas reales de las masas. Aventura que terminó trágicamente en una escuelita de La Higuera en Bolivia, dando lugar al mito.

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2 comentarios en “La despedida del Che de la revolución cubana

  1. Creo que el Che si se oponía a la burocratización; ya en sus discursos de 1962, donde alerta sobre este germen que empieza a percibir en los “Comités de Defensa de la Revolución”, y en sus medidas al interior de las fábricas donde proponía por ejemplo con su “Plan de democión”, la rotación de puestos y la obligación de “bajar” de escalafón a los jefes de las distintas industrias para que trabajen hombro a hombro junto a sus “subordinados”, que se convertirían en compañeros.

    • Juan Ignacio, si lees atentamente el texto dice que “hay que decir que Guevara nunca opuso a la stalinización una política contra la formación de una burocracia, planteando que había que sustentar al naciente Estado Obrero cubano en organismos democráticos de las masas, y que más bien llamo a obreros y campesinos a disciplinarse al liderazgo de Fidel”. Lo que el articulo dice es que la política del Che era impotente, no opuso a la stalinización la estrategia de la democracia directa de obreros y campesinos, único remedio político contra las burocracias privilegiadas. En el socialismo y el hombre en Cuba, donde se opone valientemente al realismo socialista y a los planteos más burdos del stalinismo, también deja en claro que su posición con respecto al liderazgo es en cierto sentido cultor del bonapartismo castrista. Lo explicita diciendo que la construcción del estado es de arriba hacia abajo y que la función de los dirigentes es articular la relación de las masas con Fidel.Incluso su concepción de la revolución esta viciada de una mezcla de ardor antiimperialista que lo lleva a la lucha internacionalista y burocratismo, ya que solo piensa en un ejercito disciplinado que sustituya la acción de las masas. Las masas son para el Che una fuerza auxiliar, nunca el eje de la organización política.

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