Una gripe y el fantasma del ebola


En la entrada de la guardia de un sanatorio que lleva por apellido a una familia de la oligarquía (y que contradictoriamente pertenece a un sindicato publico “nacional y popular”), hay un pequeño puesto de enfermería que direcciona a las personas que se dirigen hacia admisión. En el pequeño mostrador un cartel escrito en riguroso castellano anuncia que las personas provenientes de Guinea, Sierra Leona, Senegal o Liberia que presentan un cuadro de fiebre debían hacerse ver por un medico. El fantasma del ebola preocupa a las autoridades medicas argentinas. Sin embargo, me pregunte al instante, que si yo fuera ciudadano de cualquiera de esos lugares del Africa, dificilmente accediera a aquel sanatorio y que si accediera no estoy seguro que fuera buen lector del castellano como para poder descifrar que se me esta pidiendo en aquel pequeño puesto de enfermería.

Para mi sorpresa tres personas de origen africano, muy bien vestidas, se encontraban en la sala de espera de la guardia y alrededor de ellos una incomoda cercanía. Evidentemente es el fantasma del ebola, aunque también una buena excusa para el racismo.

La mujer africana era joven de muy lindos rasgos. La acompañaban dos muchachos jóvenes, uno de los cuales, rapado, era un dios de ébano negro violáceo que daban ganas de devorarlo como a un buen pedazo de lujurioso chocolate. No exagero, pregúntenle a mi novio que babeaba tanto como yo, haciendo que la confluencia de nuestras salivas formaran una laguna escandalosa para el ojo ajeno, donde se sucedía una orgía gigantesca de germenes y bacterias. Supongo que la mirada racista veía a Shaka Zulu empalando blancos en estacas infectadas de ebola, nosotros queríamos que nos empalara Shaka Zulu y no precisamente en estacas de ebola.

En un momento los tres africanos ingresaron a un consultorio de guardia y no se si fue que al buen rato yo ingrese a un consultorio y en ese momento egresaron ellos, pero nunca los vi salir de aquella consulta, como si hubieran sido abducidos por la guardia.

Se me ocurrió pensar si Argentina estaba preparada para manejar un brote de ebola. Si más allá de los cartelitos y la información el sistema sanitario local se bancaria una epidemia que mata sobre todo a los más pobres. La española Teresa Romero logro salir del ebola, y me alegro inmensamente por ella, pero los miles de africanos pobres que caen como moscas por la epidemia no tienen la más mínima oportunidad. ¿Y la tendrían nuestros pobres con el vaciamiento del hospital publico y el mercantilismo desenfrenado de los negociantes de la salud?

Me pregunte también si el ebola no dará excusa para que surja en Europa un nuevo racismo mata negros, así como el SIDA fue la “peste rosa” que justificó la homofobía del reaganismo. Si los nazis y racistas que pululan en las intituciones del buen Occidente no utilizan una epidemia, evitable y tratable como lo demuestra la cura de la enfermera española Teresa Romero, para resucitar el discurso sobre defender la superioridad del Occidente frente a las amenazas de terrorismo y las epidemias. Si el ebola no sera usado para justificar ideológicamente intervenciones humanitarias que comienzan con médicos y ayuda y luego tropas para garantizar que los médicos y las ayudas lleguen a destino y de paso ocupar esos destinos.

Me hice una pregunta por el racismo argentino a raíz de lo que veía en una una sala de sanatorio, lejisimos del epicentro de la pandemia, donde la gente reacciono así. Recordé que la especificidad del racismo criollo, aún no se expresa de lleno contra los africanos (en nuestra santa tierra fueron muriendo como moscas en el siglo XIX y entonces no hay descendientes de africanos a los que humillar) y que gusta mucho más del desprecio hacia el morocho del norte argentino, los bolivianos, paraguayos o los peruanos. La tradición oligárquica-liberal genero una masa de clase media que adora manifestar su tolerancia hacia lo diferente, excepto hacia el pobre. Un sentido común que seguramente le importó tres carajos donde estaba Luciano Arruga y tiene sueños eróticos con la mano dura de Ivo Kutzarida.

Esperemos que no haya un caso de ebola local porque al terror masivo lo va a acompañar el coro de fachos de varieté que hablen contra el peligro del pibe chorro y la inmigración africana.

Por suerte lo mío, simplemente fue una gripe.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s