Nisman: ¿héroe y mártir?


El cada vez más dudoso suicidio de Alberto Nisman ha dado lugar que políticos y medios opositores, alentados por un ala del imperialismo y la derecha sionista, señalen que la muerte del fiscal tiene como causa la denuncia de encubrimiento al supuesto terrorismo irani que preparaba Nisman contra el oficialismo. Mientras tanto el kirchnerismo se lamenta de las conspiraciones destituyentes que él mismo alimento. Sangra por la herida de haber sido servil a los intereses norteamericanos acusando a Irán, máximo responsable del accionar de las mafias de la ex SIDE y de sus operaciones subordinada a la CIA y la Mossad. Fue Néstor Kirchner quien impuso a Alberto Nisman al frente de la causa AMIA, y selló su asociación con los servicios dirigidos por Jaime Stiusso y las agencias imperialistas, todos comprometidos con el encubrimiento y con la “pista iraní”.

En este sentido, la oposición, Clarín, La Nación y los dirigentes de las asociaciones de la comunidad israelí en Argentina intentan presentar a Nisman, que como hemos señalado en reiteradas ocasiones era un agente de la política imperialista y operador de los servicios de inteligencia, como un mártir de la paz y la justicia. De esta forma buscan darle veracidad a su denuncia contra el kirchnerismo. Se apoyan en circunstanciales aliados internacionales que aprovechan la ocasión para pasarle sus facturas al al Estado irani y de paso esmerilar al gobierno argentino. Por ejemplo, el Consejo Nacional de la Resistencia Irani ha declarado que: “El doctor Nisman no es sólo un mártir, lo es de la paz y la humanidad en la lucha contra el terrorismo. En particular, será considerado como un mártir del pueblo iraní y su resistencia contra el fundamentalismo y el terrorismo que emana de este régimen”, aseguró Maryam Rajavi, líder del Consejo, exiliada en Francia. La opositora al régimen teocrático sostuvo que el fiscal “Se mantuvo valientemente contra el régimen de los mullahs y expuso los sucios acuerdos políticos y económicos que apuntaban a salvar a este régimen de su culpa en el crimen del bombardeo a la AMIA, y se negó a ceder ante las amenazas repetidas y crecientes que se cernían sobre él en los últimos meses”. En el mismo sentido se expresó el The Washington Times en una nota firmada por el presidente de la Fundación para la Defensa de las Democracias, Clifford D. May titulada “Llora por la Argentina, mientras los terroristas y los mafiosos se salen con la suya”. La nota del diario de la capital norteamericana se inscribe dentro de la linea acusatoria lanzada por The Wall Street Journal la semana pasada donde acusaban a Irán de estar detrás de la muerte de Nisman. En un articulo reciente, el diario inglés The Telegraph se atreve a más y directamente acusa a “los leales a Kirchner en los servicios de inteligencia (SI) fueron responsables de la muerte del señor Nisman” basándose en declaraciones de un espía anónimo y asegurando que el kirchnerismo busca crear una fuerza de inteligencia al estilo chavista. Por ultimo el senador republicano Marco Rubio, presidente del subcomité para el Hemisferio Occidental de la Cámara alta de EE.UU., exigió al secretario de Estado norteamericano, John Kerry, a impulsar una “investigación independiente” sobre la muerte del fiscal argentino Alberto Nisman. El republicano retó a Barack Obama por no pronunciarse sobre el caso Nisman y aseguró estar “cada vez más preocupado por la capacidad del Gobierno de Argentina para llevar a cabo una investigación justa e imparcial sobre su muerte”.

La elevación de la figura de Nisman como mártir del antiterrorismo, y como corolario la sospecha de que en el supuesto “terrorismo islámico” o en su “red de encubridores” habría que buscar a los responsables por acción o inducción de la muerte del fiscal, tiene en los dirigentes locales de las instituciones oficiales de la comunidad israelí entre sus máximos exponentes. El vicepresidente de la DAIA, Waldo Wolff, en la ceremonia del entierro en el cementerio de La Tablada: “Después de imputar y probar la responsabilidad de la República Islámica de Irán en el peor atentado terrorista sufrido por nuestro país en su historia (…) su muerte nos permite ver parte de la connivencia, de la convivencia y de la complicidad”. Wolff concluyó: “Nos pedían que investiguemos la trama de la conexión local muchos de los mismos que la utilizaban a su antojo y que hoy la reacomodan nuevamente a su voluntad denunciando prácticas macabras pasadas de las que fueron arte y parte en el mismo instante en que fueron descubiertos. Piedra libre dicen los chicos y a confesión de partes relevo de pruebas los abogados. Radica ahí el tristemente fantástico aporte que la trágica muerte de Alberto viene a traernos”.

En el velorio estuvieron presentes las diputadas nacionales Patricia Bullrich y Elisa Carrió y el ministro de Cultura porteño, Hernán Lombardi. Recordemos que la diputada del PRO Bullrich Luro Pueyrredon señaló hace poco que Nisman estaba preocupado porque un agente de la ex SIDE le enviaba información sobre su familia a los acusados iranies, mientras que la chaqueña dijo en el programa de Mirtha Legrand que el gobierno estaba lleno de “montoneros” que se habían entrenado en el Líbano con conexiones con el terrorismo islámico. Lombardi por su parte declaró que Nisman “Dio su vida por investigar el terrorismo. Yo creía que habíamos enterrado la violencia política para siempre”, claro esta que olvido que es parte de un gobierno que tuvo como jefe policial a Jorge “Fino” Palacios acusado de encubrimiento por el atentado a la AMIA y espionaje a sectores de la comunidad judía. Los presidenciables de la oposición siguen la misma senda; Sergio Massa y Mauricio Macri coinciden en lo fundamental que es dar cabida a las agencias internacionales de inteligencia y seguridad en la investigación, en consonancia con los pedidos de la derecha republicana en EE.UU. Desmemoriados o falsos olvidan que fueron agencias internacionales como la CIA y la Mossad los que escribieron la trama irani del caso AMIA para su empleado Alberto Nisman.

Queda claro que de una casta judicial privilegiada infectada de servicios de inteligencia, un oficialismo que llevo adelante la política del imperialismo encubriendo mafias y una oposición abiertamente proimperialista, no se puede esperar más que encubrimiento, carne podrida y conspiraciones cruzadas. Como planteamos desde el PTS en el FIT solo la movilización popular independiente puede imponer una comisión investigadora independiente integrada por familiares de las victimas, organismos de derechos humanos y figuras democráticas intachables podría establecer la verdad sobre la AMIA e indagar sobre la conexión local, además de que permitiría sentar en el banquillo de los acusados al régimen político y los servicios de inteligencia.

Somos lo que queda de Auschwitz


¿Quién fue el primer hombre en entrar a Auschwitz tras su liberación?

El Mundo

Un oficial del ejército soviético fue el primero en ingresar al campo de concentración el día de su liberación, cuyo 70° aniversario se celebra este martes; en una entrevista contó qué vio y cómo se sintió

http://www.lanacion.com.ar/1763566-quien-fue-el-primer-hombre-en-entrar-a-auschwitz-tras-su-liberacion

Este fue el panorama que encontraron los soldados soviéticos cuando arribaron a Auschwitz.

“Había tal hedor que era imposible estar ahí por más de cinco minutos. Mis soldados no lo podían soportar y me rogaban para que los dejara ir. Pero teníamos una misión que cumplir”.

Estas palabras pertenecen a Anatoly Shapiro, el primer oficial del ejército soviético que entró en el brutal campo de concentración de Auschwitz-Birkenau después de la derrota alemana en la Segunda Guerra Mundial.

El 27 de enero de 1945, durante la etapa final del conflicto, las fuerzas soviéticas lograron ingresar al campo de Auschwitz, actual Polonia.

Por esa razón este martes, cuando se cumplen exactamente 70 años de ese hecho, se han realizado distintos actos conmemorativos de la liberación por parte del ejército soviético del que es considerado el lugar donde se cometieron los peores crímenes durante la guerra.

Se estima que en Auschwitz-Birkenau desde mayo de 1940 hasta enero de 1945 fueron exterminadas 1,1 millón de personas, la mayoría de ellas judíos polacos.

El hombre que abrió las puertas de aquel infierno y lo liberó del dominio nazi fue Shapiro, un comandante de batallón de 32 años, quien puso en libertad a los 500 prisioneros que estaban allí.

En una entrevista con el diario New York Daily News, pocos meses antes de morir en 2005, el oficial ucraniano describió el horror de lo que vio hace 70 años.

Los sobrevivientes

“No teníamos la menor idea de la existencia de ese campo. Mi comandante no nos había dicho nada sobre este asunto”, contó Shapiro.

“Entramos en la mañana del 27 de enero de 1945. Vimos algunas personas vestidas con harapos. No parecían seres humanos, lucían terrible, eran puro hueso”, añadió.

Se estima que en el campo de concentración murieron unas 1,1 millones de personas.

Shapiro, como comandante del batallón, les dijo a los sobrevivientes que eran el ejército soviético y que quedaban libres del dominio alemán.

“Pero ellos no reaccionaron, no podían ni mover la cabeza o decir una palabra”.

Recordó de aquella impresión sobre las personas, además de su aspecto esquelético, que no tenían zapatos y sus pies estaban envueltos en ropa vieja: era enero y la nieve rodeaba el lugar.

“No sé cómo sobrevivieron a eso”, señaló.

Mujeres y niños

Pero Shapiro no solo conversó con el diario estadounidense. En aquel entonces, el militar también dio una entrevista a la radio nacional israelí, donde entregó más detalles sobre lo que él y sus hombres hallaron en Auschwitz.

“Cuando nos aproximamos a las barracas que se suponían eran para mujeres, nos encontramos con una imagen terrible”, narró.

“Mujeres que yacían sin vida sobre el suelo, desnudas, porque la ropa se la habían robado las personas que sobrevivieron. Había mucha sangre y excrementos humanos alrededor”, añadió.

La fatídica inscripición en la entrada de Auschwitz que significa en español: “El trabajo libera”.

Todo aquel panorama dantesco estaba impregnado por un olor imposible. Los soldados de Shapiro comenzaron a rogarle que abandonara la misión.

“Pero no podíamos hacerlo. Nos habían dado la orden de estar allí”, relató.

En su testimonio al New York Daily News, en las barracas donde estaban los niños, el horror continuaba.

“En el último cuartel solo habían dos menores que habían logrado sobrevivir y cuando nos vieron comenzaron a gritar: ‘¡No somos judíos!, ¡no somos judíos!’. Estaban asustados porque pensaron que los íbamos a llevar a la cámara de gas”, dijo.

Matando por compasión

Pero el empeño de ayudar a los prisioneros no siempre fue exitoso, como se lo confesó Shapiro a la radio israelí.

“Apenas llegamos, montamos algunas cocinas de campaña y preparamos algunos alimentos ligeros. Pero algunos de ellos murieron al probar la comida, porque sus estómagos no funcionaban normalmente”, explicó.

“Estábamos furiosos. Los soldados querían matar a todos los alemanes, pero me tocó explicar que muchos de ellos no eran fascistas ni responsables de los crímenes que habían cometido los nazis”, añadió.

Escondiendo la evidencia

Pero más allá del lamentable estado del campo de concentración, los rusos no pudieron encontrar ninguna evidencia física relacionada con los experimentos médicos, ni siquiera a los pacientes que trataban en los hospitales.

“El 18 de enero de ese año los alemanes que dirigían el campo reunieron a todas las personas que pudieron. Nuestro servicio de inteligencia estimó que eran al menos 10.000 y que los nazis los obligaron a marchar, hambrientos y desnudos, hacia otros campos ubicados en el oeste. Ninguno de ellos logró sobrevivir. Todos murieron en el camino”, señaló.

Shapiro recordó que al inspeccionar las instalaciones de Auschwitz se encontró con hornos y máquinas de exterminio, mientras las cenizas de los cuerpos eran sacudidas por el viento.

Muchos niños fueron utilizados como objetos de experimentación médica mientras eran prisioneros de Auschwitz.

“Si tengo algún mensaje para la siguiente generación sería muy simple: no permitir ni por un segundo que lo que ocurrió durante estos años se repita de nuevo”.

La mayoría de las personas que perecieron en este campo de concentración fueron debido a la cámara de gas, o por el hambre, distintas enfermedades o el agotamiento.

Shapiro recibió todos los honores militares posibles en el Ejército Rojo y después del desplome de la Unión Soviética, fue declarado héroe de Ucrania por el presidente Víctor Yushchenko en 2006.

En 1992 emigró a a Nueva York, donde murió en 2005. Fue enterrado en el cementerio judío de Beth Moses en Long Island..

D’Elía y Esteche en la mira


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Apunten contra Luis D’Elía y Fernando Esteche pareciera ser la consigna lanzada por los medios opositores para golpear al kirchnerismo y dar veracidad a las denuncias del fallecido fiscal Alberto Nisman. Pareciera ser que poco importa que las pruebas que se presentan hayan sido obtenidas haciendo espionaje interno por parte de la SIDE y en una causa contra Irán fabricada por la CIA y el Mossad con el expreso interés de culpar a los iranies por el atentado a la AMIA.

No se trata de defender al kirchnerismo, que elevó a política de Estado las acusaciones contra Irán, ni a D’Elía o a Fernado Esteche, que utilizan su lugar como referentes de lo que ellos llaman el “campo popular” para ponerse al servicio de la política burguesa. Pero en honor a la verdad, las escuchas reveladas no demuestran nada que no se sepa. A saber:

- Que D’Elia es un lobbysta proiraní, para el cual la “causa” nacional y popular debe aliarse a un régimen teocrático y reaccionario.

- Que Irán tiene sus defensores y lobbystas internos, así como la embajada norteamericana y los servicios de inteligencia israelíes tenían en Nisman un lobbysta de sus intereses.

- Que el kirchnerismo, como toda la política burguesa, tiene su diplomacia paralela y lobbystas que representan diversos intereses.

- Que el kirchnerismo, al igual que toda la política burguesa, recurre a las barras bravas y a la compra de voluntades para movilizar a los actos políticos públicos.

- Que D’Elía es un furibundo antitrotskista, como todo peronista que se precie de tal.

- Que los representantes de los movimientos sociales pro-K han sido bastante corrompidos por la política burguesa.

Lo más jugoso pareciera ser dos escuchas. Una donde D’Elía y Yussuf Khalil, sindicado como el contacto iraní, festejan el acuerdo con Irán y donde Khalil reconoce la pluma de un tal Fernando (quien sería Esteche). Y otra donde llaman “ruso de mierda”, aparentemente a Timerman, por no haber cumplido con lo charlado con Irán. Lo único que demuestran estas dos llamadas es un vínculo informal entre dos lobbystas iraníes que intercambian supuestos mensajes cruzados entre el Gobierno argentino y la embajada de Irán, los que serían canales informales de negociación.

Ciertamente las acusaciones contra D’Elía y Esteche lo que hacen es poner de manifiesto la podredumbre de la diplomacia secreta que impera en las relaciones entre los Estados capitalistas. El kirchnerismo, habiendo sentado a Irán en el banquillo de los acusados, seguramente debió recurrir a estos canales informales para recomponer las relaciones que pudieran llevar a la negociación del memorándum. Pero que D’Elía y Esteche (por favor: ¡Esteche!) sean la clave del memorándum con Irán habla a las claras del nivel de farsa y estupidez con que la oposición mediática y política pretenden denunciar una conspiración para encubrir los crímenes de la AMIA. Y, en el caso hipotético de que fueron ellos los dos personajes a los que el kirchnerismo recurrió, qué mal que anda la diplomacia argentina.

Con respecto a los personajes en cuestión, simplemente quedan al desnudo quiénes son. Lejos del antiimperialismo y de la defensa del interés nacional, como dijimos más arriba, referentes del llamado “campo popular”, que utilizan su ideología nacionalista como excusa para ser alternativamente lobbystas y fuerzas de choque de la política burguesa del kirchnerismo o del Estado teocrático iraní.

Lamentablemente, el pasado piquetero y “combativo” de ambos personajes va a ser usado para enlodar a los movimientos sociales y a la izquierda como capaces de servir al mejor postor.

Lo que no se dice, pero deja en claro la denuncia de los medios opositores, es su hipocresía, doble moral y cipayismo. Porque los lobbys a favor de los intereses norteamericanos e israelíes son presentados como sensatos canales de negociación. Una oficina de Puerto Madero es el lugar honesto para los lobbys antinacionales, mientras que una verdulería en la calle Bonpland es una cueva de conspiradores del terrorismo islámico.

Por su parte, el kirchnerismo compró las acusaciones de Nisman, la CIA y el Mossad; lo reafirmó en el Memorándum de Entendimiento, y cobijó bajo su ala a lúmpenes de la política y a mafias de los servicios de inteligencia, en un cóctel explosivo que hoy lo tiene contra las cuerdas.

Pedro Lemebel y la puerta al jardín del amor


Mi acercamiento a Pedro Lemebel fue casual y nunca fue erudito. De hecho he leído muy poco de su obra, pero con lo poco que he tenido la suerte de conocer genere empatía. Sera por aquello que una vez escribió otro chileno que me vuela la cabeza, Roberto Bolaño, de que todos mis héroes son revolucionarios, homosexuales, escritores, ladrones y drogadictos.

Fueron en particular dos textos de Lemebel los que me impactaron profundo: su poema Manifiesto y el pequeño texto Frívolas, cadavéricas y ambulantes. El primero por su amarga queja militante contra una izquierda reformista que ha hecho de las normas burguesas, heterosexuales y sobrias de la vida una forma de adaptación a la sociedad capitalista bajo el argumento de no caer en la marginalidad o para no caer en una provocación que ponga en riesgo el aparato. Una protesta contra el stalinismo que acusaba a los homosexuales de pervertidos burgueses que debían ser arrojados a campos de reeducación como en la Cuba castrista, donde los líderes de la revolución expulsaban homosexuales y mientras tanto aplaudían como fieros sementales a los tanques soviéticos aplastando a sangre y fuero la Primavera de Praga o a los obreros de Solidadridad en Polonia (quizás inspirado secretamente en Lemebel escribí alguna vez: fuera de la revolución nada/ de nada/ solo un sexo entre/ alambres de púa/ rosas muertas/ y el semen caliente/ que se derrama/ por la boca silenciosa de los poetas/ que fueron muriendo/ de pena/ de sida/ de exilio/ de suicidio/ (la revolución aplaudía/ sementales/ que montados en tanques rojos/ regaban de sangre/ la primavera de praga). Una tragedia de Lemebel que esperaba vanamente revoluciones del Partido Comunista Chileno, el mismo que auspicio a Pinochet al Ministerio de Guerra del gobierno de Allende y que cantaba sus odas a Stalin por boca del nefasto poeta-burócrata Pablo Neruda.

Fue Frívolas, cadavéricas y ambulantes, quien gano mi corazón e hizo sentirme una loca sedienta de una vida que se desvanece. Allí Lemebel habla del SIDA y de las angustias y sueños de los que convivimos con el HIV. En aquel momento iba y venía de las internaciones hospitalarias y subsistía tomando como 20 pastillas por día. Lemebel le puso poesía a mi pequeño drama. Comprendí que como persona con conductas autodestructivas complicada en su salud, eran precisamente esas conductas las que -en gran parte- me hacen sentir vivo y asumí que el SIDA es un recordatorio de que intentamos arrebatarle a la vida cada minuto de intensidad y pasión que la sociedad nos niega. No me interesa reivindicar la autodestrucción sino la libertad, esas pocas migas de libertad que podemos arrancar luchando por el fin de la explotación y viviendo lo más que podamos de acuerdo a nuestros propios principios y reglas.Como Lemebel ser portador es para mí cruzar una pequeña puerta que nos conduce al jardín del amor.

No voy a extrañar a Lemebel, porque los diamantes son eternos tanto como la buena poesía.

El trágico guerrillerismo alfonsinista del MTP


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En la madrugada del 23 de enero de 1989 un camión de gaseosas embistió los portones principales del Regimiento de Infantería Mecanizado 3 General Belgrano del Ejército Argentino, en La Tablada, partido de La Matanza, provincia de Buenos Aires. Quienes ingresan lo hacen al grito de “¡Viva Rico! Viva Seineldín!”, con el propósito de ocupar el cuartel.

En la madrugada del 23 de enero de 1989 un camión de gaseosas embistió los portones principales del Regimiento de Infantería Mecanizado 3 General Belgrano del Ejército Argentino, en La Tablada, partido de La Matanza, provincia de Buenos Aires. Quienes ingresan lo hacen al grito de “¡Viva Rico! Viva Seineldín!”, con el propósito de ocupar el cuartel. Mientras van pasando las horas y se hacen más cruentos los enfrentamientos se ira develando que el ataque fue realizado por unos 46 militantes del Movimiento Todos por la Patria (MTP), encabezados por ex dirigente del PRT-ERP, Enrique Haroldo Gorriaran Merlo.

El copamiento fue planificado para terminar a media mañana, sin embargo, la resitencia de los militares en el casino de suboficiales y el cerco tendido por la policía bonaerense y el Ejercito Argentino, impide que la retirada de los atacantes que van a ser reprimidos a sangre y fuego durante 36 horas (llegando al uso de bombas de fósforo prohibidas por las convenciones internacionales) logre su objetivo. A los 46 militantes, las fuerzas del Estado burgués le opusieron 2000 efectivos fuertemente armados. Los militares estaban avisados. El jefe del Ejército, el general Francisco Gassino, había ordenado reforzar las guardias en las principales unidades ante la inminencia de un ataque.

El intento de asalto dejo un saldo de 33 militantes muertos, 7 miembros del ejercito y 2 policías. Dos de los miembros del ejercito cayeron producto del fuego cruzado, mientras que del lado del MTP no hubo un solo herido, solo muertos. Entre los los 33 militantes del MTP hay cuatro desaparecidos: Iván Ruiz, José Díaz, Carlos Samojedny y Francisco Provenzano, Ruiz y Díaz, quienes fueron capturados con vida y nunca más se supo de ellos y fusilados como Berta Calvo o Pablo Ramos, que fue detenido y apareció con ocho balazos, uno de ellos a quemarropa en la cabeza. La represión utilizo los mecanismos más terribles del terrorismo de estado, incluyendo terribles torturas a los sobrevivientes.

Gorriaran Merlo consideraba que el gobierno de Alfonsín, luego de un primer impulso progresista, había frenado su curso por vacilaciones frente a las presiones de los militares y las corporaciones y se encontraba amenazado al momento del copamiento de La Tablada por un golpe cívico militar orquestado por los carapintadas encabezados por Seineldin y el menemismo (denuncia que el MTP hizo pública hasta el 20 de enero de 1989). La supuesta conspiración militar buscaba desplazar a Alfonsín por su vice, Víctor Martínez, y garantizar una transición ordenada a un futuro gobierno justicialista que indultara a los militares. Dicha información había sido proporcionada al MTP por la Guardia Nacional panameña que colaboraba con los sandinistas y era entrenada por Seineldin. Según la concepción del MTP la acción de La Tablada buscaba empujar al gobierno radical a enfrentar el golpe y provocar la movilización popular en auxilio de los guerrilleros. La forma en que fue llevado a cabo el ataque habla del aventurerismo y la concepción política del MTP encabezado por Gorriaran. Pretendian ingresar mimetizados como carapintadas para provocar una reacción popular y aparecer ellos como los salvadores de la democracia burguesa en peligro. En ese entonces también se especulaba con que Enrique “Coti” Nosiglia, de estrecha relación con francisco Provenzano dirigente del MTP y uno de los desaparecidos en el cuartel, le habría vendido “carne podrida” al respecto. Lo cierto es que el ataque sirvio para unificar a los militares y las fuerzas represivas detrás del supuesto peligro del rebrote guerrillero.

El MTP surge en 1986 como un movimiento amplio impulsado por la fracción del PRT-ERP que seguía a Enrique Gorriarán Merlo que intenta repetir por derecha lo que ellos consideraban el principal aporte a la construcción de la izquierda de la revolución sandinista: un movimiento común que reuniera a la izquierda dura con la reformista, junto a sectores cristianos, detrás de un programa de democracia participativa y reforma social. En este sentido el MTP no es continuidad del PRT-ERP que se declaraba como una fuerza antiimperialista y partidaria de la revolución socialista, sino una fuerza reformista y clerical progresista. A diferencia del PRT-ERP cuyo guerrillerismo se proponía derrotar a las FFAA de la burguesía por ser una fuerza de ocupación al servicio del imperialismo, la política del MTP se plantaba en defensa de un gobierno democrático burgués. Ya no se trataba de suplantar a las masas para hacer una revolución sino de hacerlo para defender la democracia burguesa degradada y al gobierno que en Semana Santa de 1987 y posteriormente en Villa Martelli había capitulado frente a los militares sublevados. Como nota al margen queda destacar que el viceministro de seguridad, Sergio berni y el genocida Cesar Milani, fueron parte activa del movimiento carapintada.

Los presupuestos del MTP tenían una pizca de verdad que en sus elucubraciones se convirtieron en la única verdad ¿Había un pacto menemista carapintada? Si, y el mismo era el compromiso de Menem de indultar a los militares tal cual hizo ni bien asumió. ¿Era Seineldin una fracción golpista que dirigiera a las FFAA? No, era expresión de una fracción nacionalista ultramontana de derecha y de la base de suboficiales del ejercito que acusaba a los generales de querer salvarse ellos solos por los crímenes del genocidio.

Los crímenes contra los militantes del MTP en La Tablada fueron parte del Pacto de Impunidad que rigió durante la restauración de la democracia burguesa argentina hasta nuestros días.

El PJ cerró filas contra los “destituyentes”


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“Exigimos el cese del uso de la mentira, la calumnia y la difamación. El Consejo del PJ apoya enfáticamente a Cristina Kirchner y su gobierno. Los grupos mediáticos concentrados y la estrategia de medios como Clarín y La Nación tratan de enlodar la figura de la Presidenta y desacreditan la función política”.

Con esta definición de la declaración leída por el apoderado nacional del partido justicialista Jorge Landau el Consejo Nacional del Partido Justicialista cerro filas junto al gobierno frente a la crisis nacional abierta por el cada vez más incierto suicidio del fiscal Alberto Nisman.

En el encuentro que se llevó a cabo en la sede central del PJ en la calle Matheu al 100 se hicieron presentes el secretario legal y técnico de la Presidencia, Carlos Zannini; el jefe de Gabinete, Jorge Capitanich; los gobernadores Daniel Scioli (Buenos Aires), Gildo Insfrán (Formosa), Juan Manuel Urtubey (Salta), Eduardo Fellner (Jujuy) y Sergio Urribarri (Entre Ríos); el ministro de Defensa, Agustín Rossi; el senador Juan Manuel Abal Medina; el líder de la CGT, Antonio Caló; el ministro de Trabajo, Carlos Tomada; el presidente de la Cámara de Diputados, Julián Domínguez; el titular de la Anses, Diego Bossio; el legislador porteño Dante Gullo; el diputado nacional Carlos Kunkel; y los legisladores camporistas Wado de Pedro y José Ottavis.

El documento denuncio maniobras destituyentes contra la Presidenta Cristina Fernandez de Kirchner al afirmar que: “hay grupos de jueces y fiscales con finalidades golpistas, esto les ha hecho creer que están en oportunidad para enlodar al gobierno”. En el mismo tono se declara por esclarecer las causas de la muerte de Nisman y apunta a una guerra de inteligencia como movíl de las acusaciones del fiscal y su supuesto suicidio: “No cabe la menor duda de que asistimos a otra muestra de las prácticas de servicios de inteligencia cuyo móvil es crear víctimas y victimarios. Nada es casualidad, todo tiene causalidad”.

La cúpula del PJ se lamentó por “la muerte del fiscal Nisman” a la vez que hizo un pedido para que “se esclarezca en forma inmediata, para saber fehacientemente la causa de su deceso y para saber quién lo presionaba, extorsionaba o dirigía al mismo”.

Hacía mucho tiempo que no había una reunión del Consejo Nacional del PJ. Lo que se pone en evidencia es que el caso Nisman ha golpeado fuertemente al kirchnerismo y a la Presidenta, quien debe recurrir a quienes hasta ahora ninguneaba, los barones y caciques del peronismo. El oficialismo se ve obligado a preservar a CFK blanco de las denuncias de Nisman y quien se encuentra en el centro de las criticas y las especulaciones de la opinión publica. Evidentemente el peronismo ha comprendido que necesita cerrar filas para preservar a la Presidenta frente a una causa que amenaza con llevárselos puestos si no tiene resolución.

A su vez, el renovado papel de fuerza de apoyo presidencial le brinda una relativa autonomía al PJ para poder barajar y dar de nuevo en las discusiones con el kirchnerismo sobre las condiciones de la sucesión que, hoy por hoy, tal cual estaban pensadas por el oficialismo, se han derribado como un castillo de naipes. Un síntoma en este sentido son las distantes declaraciones del gobernador bonaerense Daniel Scioli. El aspirante presidencial del FpV declaró que “son momentos sensibles, en los que hay que actuar con mucha prudencia y responsabilidad”. A su vez el gobernador bonaerense apunto contra Sergio Massa quien se presentó como querellante en la causa de las denuncias por encubrimiento de la AMIA, en ese sentido Scioli lamentó que “más allá que es un año intensamente político hay cuestiones muy sensibles, en la cual antes de tomar una posición y emitir una opinión la que tiene que hablar hoy es la Justicia en la cual desde los poderes del Estado, desde todo lo que significa un tema de esta característica que ha generado un tema de gran preocupación en la comunidad, que yo interpreto, comprendo”.

Cuando las masas de París liquidaron el derecho divino


El 21 de enero de 1793 el ciudadano Luis Capeto fue guillotinado en París en la Plaza de la Revolución. Más tarde el 16 de octubre del mismo año sera ejecutada su esposa Maria Antonia Josepha Johanna von Habsburg-Lothringen. La ejecución se realizó luego de que un proceso llevado a cabo por la Convención Nacional lo encontrara culpable de crímenes contra el pueblo y de traición para conspirar contra la República francesa. Por iniciativa de los jacobinos, los acusados fueron condenados a muerte tras someterlo a votación aprobándose la ejecución por 387 votos a favor y 334 en contra. El decapitado sera nada más y nada menos que Luis XVI y su consorte María Antonieta de Austria, hija de Francisco I del Sacro Imperio Romano Germánico y de la emperatriz María Teresa I de Austria.

El proceso contra Luis XVI comenzó luego de que el 19 de noviembre de 1792 fuera descubierto en la torre del Temple, donde se encontraba detenido el Rey, un armario de hierro, escondite de la correspondencia entre Luis XVI y los soberanos extranjeros a quienes se les pedía su auxilio para invadir Francia y reinstaurar la monarquía derribada.

La toma de la terrible prisión de la Bastilla por las multitudes el 14 de julio de 1789 inicio la revolución burguesa en Francia, sin embargo, las maniobras de la nobleza y la burguesía permitieron subsistir a la monarquía algunos años más. Incluso la Asamblea General aprobó el 10 de octubre de 1789 la nueva titulación de Luis: Louis, par la grâce de Dieu et la loi de l’État constitutionnelle, Roi des Français (Luis, por la gracia de Dios y la ley del Estado constitucional, Rey de los franceses).

Desde el primer momento la monarquía y la nobleza conspiraron contra el nuevo orden que se estaba formando al calor de la Revolución. La noche del 21 de junio de 1791 sera la fecha en que la figura sagrada del Rey sea derrocada en la conciencia del pueblo francés. La tarde del 20 de Junio la familia real emprendió su huida disfrazados desde las Tullerias, en un plan pergeñado por el supuesto amante de María Antonieta, Hans Axel de Fersen. En el camino Luis XVI sera reconocido por el ex empleado de Correos Drouet y junto a uno de sus amigos, Guillaume, se lanzaron a la captura del monarca. En Varennes, Drouet y Guillaume en nombre del pueblo francés, acompañados por un grupo de cinco ciudadanos armados, se tomó la atribución de arrestar al Rey, disfrazado de sirviente, la noche del 21. Esta historia esta excepcionalmente contada en esa magnifica película donde descolla el enorme Marcelo Mastroiani como un viejo y cansado Giacomo Casanova, La Noche de Varennes.

Las conspiraciones de la nobleza y la monarquía habían logrado apaciguar la fuerza de la revolución hasta que el 20 de junio de 1792, la mutitud armada atacó por primera vez las Tullerías. Allí el carnicero Legendre increpó a rey diciéndole: «Señor, tenéis que preocuparos en escuchar, sois un bribón. Siempre nos ha engañado y seguirá haciéndolo. Nuestra paciencia se ha agotado. ¡La gente está harta de sus puestas en escena!» Luis VI fue obligado a ponerse el gorro frigio, símbolo de la revolución y beber vino a la salud del pueblo. Más tarde, el 10 de agosto, una insurrección popular encabezada por los distritos de la Comuna de París liquidaron la conspiración contrarrevolucionaria y obligaron a la Convención a poner fin a la monarquía y declarar la República.

Como escribiera Piotr Kropotkin: “Viendo a Luis XVI en el cadalso, la revolución acabaría de matar un principio que los campesinos habían comenzado a matar en Varennes. El 21 de enero de 1793, la parte revolucionaria del pueblo francés comprendió perfectamente que el punto culminante de aquella fuerza que a través de los siglos había oprimido y explotado a las masas, había desaparecido al fin, y había comenzado la demolición de aquel poderoso organismo que estrujaba al pueblo (…) Desde entonces no ha podido restablecerse en Francia la monarquía de derecho divino (…) La superstición de la monarquía muerta es un beneficio obtenido”.

No es de extrañar que la burguesía francesa que rige un Estado imperialista y colonialista, que hoy usa los lemas de la revolución burguesa: libertad, igualdad, fraternidad como banderas de la islamofobia y el racismo colonialista (banderas que supo olvidar para colaborar bajo el régimen de Vichy con la ocupación nazi) haya borrado de su memoria estas paginas gloriosas, donde la plebe de París impulsada por grandes revolucionarios como Marat, Danton, Robespierre, Hebert, Jacques Roux, asaltaron los cielos de su época para poner fin a un régimen de opresión y crímenes contra el pueblo.