Hebe de Bonafini: “López es un infiltrado”


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Hebe de Bonafini no deja de sorprender en su vía crucis de luchadora intransigente a seguidista de una camarilla burguesa corrompida y venal. Según la titular de Madres de Plaza de Mayo José López que fue secretario de Obras Publicas durante 12 años y mano derecha de Julio De Vido fue un “infiltrado” de los “medios” y “los servicios de inteligencia”. Hebe afirmó que “no tenemos que creer que López es un político kirchnerista. López es un traidor, un chorro y un sinvergüenza”. Y alentó a reivindicar “a los compañeros como la gente, a Cristina a Máximo, reivindiquémonos”.

Para Bonafini el episodio del convento de General Rodriguez fue un armado: “no es casual que el mismo día que se trataban las jubilaciones, ese mismo día tiró las valijas. Eso estuvo preparado, estuvo organizado”.

Supongamos que la hipótesis de Hebe fuera cierta y quizás López armó la escena para después refugiarse en la figura del arrepentido. Eso no tapa el hecho de que durante más de una década choreo y que sus jefes políticos De Vido y CFK lo sostuvieron durante tres mandatos y que ellos mismos están salpicados de sospechas de corrupción y lavado de dinero. Todo apunta a que era una pieza indispensable para la recaudación por debajo de la mesa del anterior gobierno.

Desde ya al macrismo le viene como anillo al dedo para tapar sus transfugueadas de fuga de capitales tal como muestran los Panama Papers, pero no borra el hecho de que el encargado de la obra publica era un chorizo común y corriente, un comisionista de los Lazaro Baez y cia que era presentada como la burguesía nacional comprometida con el proyecto. Pero además Madres de Plaza de Mayo, que fue sacudida en el pasado con el escandalo de Sueños Compartidos presidido por Sergio Shocklender quien habia calificado en 2011 a José López como “un hijo de remil putas y ladrón (sic)”, asegurando que “el tema de Vivienda lo manejaba directamente López y fue creciendo en su poder de manejo. Para que López le firme 300 millones de pesos para un programa de mejoramiento barrial a un intendente tiene que haber un vuelto”. Es decir que el hombre que hoy ocupa los primeros planos de la prensa no era un desconocido para Hebe de Bonafini. Pero aún más para el kirchnerismo era un hombre de confianza que fue candidato en las listas tucumanas del FPV y electo por esa fuerza diputado del Parlasur. 12 años infiltrado y choreando y recién ahora se dan cuenta. La realidad desmiente rotundamente a la presidenta de Madres y a toda una militancia kirchnerista sin respuestas.

Nadie va a discutir que Hebe de Bonafini fue una luchadora intransigente contra la dictadura genocida que se llevó a sus hijos y contra los gobiernos de la restauración democrática que garantizaron la existencia de un pacto de impunidad para los genocidas y sus cómplices. Desde la izquierda revolucionaria siempre la acompañamos en aquellos combates que nos enfrentaban no solo a los antiguos criminales sino también a los partidos patronales que como el PJ y la UCR los dejaban caminar libres por las calles. Pero Hebe fue cooptada, junto a otros organismos de DD.HH. y movimientos sociales, por el kirchnerismo para sumarse como militante de la política patronal a cambio de algunos cientos de enjuiciados necesarios para rescatar al peronismo como fuerza política burguesa tras el estallido popular del 2001. Los Kirchner, Néstor y Cristina, lavaron la cara de un peronismo cómplice del pacto de impunidad y heredero de la Triple A, dejaron a otros miles aún impunes y recompusieron sobre todo la autoridad perdida del Estado burgués, pidiendo perdón, por haber perpetrado la masacre organizada de toda una generación. Hebe comprendió o ignoró que se trató de una política restauradora de un orden político que la movilización, donde ellas estuvieron presentes, lo había jaqueado en las calles.

El daño de la cooptación llevada a cabo por el kirhcnerismo sobre las Madres de Plaza de Mayo fue tremendo y el precio es la perdida de su credibilidad. Primero ninguneo y bastardeo a Julio López desaparecido bajo el kirchnerismo por los resabios de los Grupos de Tareas, al punto tal que Madres de Plaza de Mayo jamás movieron un dedo por su aparición. Después se hundió en el escandalo de la corruptela, se abrazo con un genocida como César Milani y el colaborador del genocidio Jorge Bergoglio. Ahora, quien fuera la valiente voz de un puñado de aguerridas mujeres,se confunde con la charlatanería general de una fuerza hundida en el fango que no deja de inventar ridículas excusas.

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Murió el Gallego Álvarez, jefe político de Bergoglio en Guardia de Hierro


El sábado, a los 80 años, falleció Alejandro “Gallego” Álvarez, fundador y dirigente de Guardia de Hierro: organización política que representó intelectualmente a la derecha peronista en los ’70.

El “Gallego” Alvarez, Hector Tristan (ambos con origen en la izquierda) y César Marcos, estos últimos dos históricos dirigentes de la llamada resistencia peronista, fundaron en 1961, la organización Guardia de Hierro, supuestamente bajo la idea de ser los custodios de la Puerta de Hierro, que era el hogar de Perón en Madrid.

San Miguel Arcángel

Sin embargo, siempre se señaló el antecedente de la Garda de Fier rumana, fundada y dirigida por Corneliu Zelea Codreanu, de orientación fascista y clerical que entre fines de los ’20 y principio de los ’40 actuó en aquel país bajo la protección de San Miguel Arcángel.

La GH argentina se propuso como finalidad: ser los templarios de la doctrina justicialista. Cita Pablo Pozzi sobre Guardia de Hierro “se proponía como una organización auténticamente peronista, sin cuestionamientos ideológicos, y consideraban que el peronismo era lo que la Doctrina Peronista planteaba. Como consecuencia de lo mismo se asumieron como una herramienta al servicio de la conducción”.

Lo particular de los guardianes radicaba en la formación intelectual de sus cuadros, cuyas lecturas iban desde Hegel, pasando por Mao, hasta Perón (el libro de cabecera de los guardianes era “La comunidad organizada”, texto con ciertos aires fascistas). En fin, Guardia de Hierro abrevaba ideológicamente en el nacionalismo, en sintonía con Perón predicaban la armonía de clases, la separación del imperialismo yanqui y de la URSS y la supresión del comunismo por ser una ideología materialista.

Rosas, Yrigoyen y Perón

Actuando inicialmente en la Juventud Peronista de los años ’60, bajo el auspicio del Mayor Bernardo Alberte, histórico dirigente del peronismo, se entrevistaran con Perón en Madrid en el año 1967, abandonando su idea original de lanzarse a la guerra popular prolongada y se autodefinen como retaguardia estratégica y soldados directos del General Perón. Haciendo gala de su obediencia a una concepción caudillistica de los liderazgos políticos, una herencia conservadora de la política argentina que el peronismo utilizara a su favor. De allí su definición de la línea histórica del autodenominado “movimiento nacional” bajo los caudillos Rosas, Yrigoyen y Perón, repitiendo los preceptos del revisionismo histórico.

“Ni yanquis ni marxistas”

En 1971 la Guardia de Hierro se fusiona con el Frente Estudiantil Nacional de Roberto “Pajarito” Grabois, que venía abandonando la izquierda para acercarse a la ortodoxia del peronismo. En 1972 fundan la Organización Unificada del Trasvasamiento Generacional y se diferenciarán tanto de Montoneros y la Tendencia Revolucionaria así como del vandorismo. Precisamente por este punto muchos defensores de la GH señalan su no alineamiento con la derecha, pero olvidan mencionar que hasta la muerte del “Lobo” Augusto Timoteo Vandor en 1970, el vandorismo representaba a una derecha peronista que le disputaba el poder a Perón.

Para acentuar más el carácter político- miliciano de la organización, a partir de 1973, sus militantes usan uniformes marciales color pardo con un brazalete que rezaba: “Aquí se aprende a amar a Perón”. Su lucha contra la tendencia se inscribe en el combate contra la infiltración del peronismo, que era común a la burocracia sindical de origen vandorista y la derecha peronista.

Con el terrorismo ultraderechista

Guardia de Hierro se alinea políticamente con Perón en su enfrentamiento con Montoneros, y luego de su muerte –y disuelta formalmente la organización- con Isabel y López Rega, es decir con el terrorismo paraestatal ultraderechista contra la vanguardia obrera y popular surgida tras el Cordobazo. Si bien los vínculos de los guardianes con López Rega no eran orgánicos, el “Gallego” Alvarez solía defender a Perón por su decisión de mantener a López Rega, a quien consideraba un instrumento al cual utilizar por parte de la conducción política. Y lo excomulgaba de ser responsable de las Tres A, ya que detrás suyo actuaban los militares.

Pacto con los genocidas

En tiempos del golpe militar genocida la organización negocia directamente con la Marina encabezada por Emilio Massera. En el año 1975, Jorge Bergoglio nombró en la Universidad del Salvador a dos miembros de GH: Francisco “Cacho” Piñón y a Walter Romero. Piñón fue quién le entregó en el año 1977 la designación de Profesor Honoris Causa al almirante Emilio Eduardo Massera. Ese mismo año la organización es puesta formalmente bajo la conducción del Capitán de Marina (RE) Carlos Bruzzone, como parte de las fuerzas políticas de apoyo a un Massera que quería encolumnar detrás suyo al peronismo.

Francisco, un guardián

El “Gallego” Álvarez negaba que Bergoglio fuera miembro de los guardianes, sin embargo reconoció un vínculo con él: “Lo que ocurre es que nosotros teníamos una cantidad de compañeros aptos para manejar la universidad, que es lo que aprovechó la Compañía de Jesús para desprenderse de la universidad que le pesaba. Lo único que pensó Jorge Bergoglio fue preguntar las posibilidades de una política que había sido fijada por nosotros de antemano, y no abandonar la universidad a un grupo de laicos”.

Peronismo clerical

Luego de la restauración democrática GH se disolverá definitivamente y el núcleo central de sus dirigentes, con el “Gallego” Álvarez a la cabeza, pasaran a engrosar las filas de la Iglesia Católica desde la Orden de María del Rosario de San Nicolás, Asociación Privada de Fieles Laicos de la Iglesia Católica, la cual es la patrona de los “guardianes”. No es de extrañar siendo que el peronismo, en su derecha, se declarará partidario de la “doctrina social de la Iglesia”.

José Luis Manzano, Julio Bárbaro, el Chueco Mazzón, Guillermo Moreno, José Octavio Bordón, entre otros, fueron parte de los guardianes.

En sus últimos tiempos el “Gallego” Álvarez pasó del intento de construir el Partido de la Solidaridad a fines de los ’90 bajo la sombra del delarruismo al apoyo incondicional a Cristina Fernández de Kirchner como conductora del “movimiento nacional”. Por algo uno de los que lamentó su muerte fue Gabriel Mariotto, ex vicegobernador kirchnerista de Daniel Scioli.

Guardia de Hierro y el “Gallego” Álvarez estuvieron alineados con Perón contra la izquierda y la vanguardia obrera, con el terrorismo ultraderechista, con la dictadura genocida y con el clero reaccionario. Con el “Gallego” Alvarez muere un fiel exponente intelectual de un peronismo derechista que colaboró con la dictadura genocida.

Tinelli y Gran Cuñado: humor político sin crítica social


Este miércoles fue el debut de Gran Cuñado en el ShowMatch de Marcelo Tinelli. En el programa de mayor rating de la TV argentina se presentaron los personajes de Mauricio Macri, interpretado por Fredy Villarreal; José Ottavis, por el “Bicho” Gómez, y Vicky Xipolitakis por Fátima Florez.

El programa de Marcelo Tinelli es un baño de popularidad para cualquiera que sea mencionado en él. Gran Cuñado puede ser, a la vez, una plataforma de lanzamiento de figuras políticas, como sucedió en su momento con Francisco De Narváez y su “alika-alicate”. También puede llevar a la defenestración de las mismas. Lo que caracteriza al segmento como programa de humor político es la superficialidad, el apego a las formas por sobre el debate de contenidos. Paradójicamente, Gran Cuñado es hoy el único programa de humor político de la TV argentina.

La superficialidad en el humor de Gran Cuñado hoy le brinda una gran oportunidad de asemejarse, casi en espejo, al objeto de su burla. El Gobierno de Cambiemos hace un culto a la superficialidad de las formas, para traficar una política antipopular. El programa de Tinelli nos permitirá ver una exaltación de la superficialidad de las formas.

Empecemos por reivindicar la gran imitación de un Macri que habla con una papa en la boca y solo es capaz de decir imbecilidades. Las imitaciones parecen un culto al realismo. La de Macri hecha por de Fredy Villarreal, así como también de la Vicky Xipolitakis hecha por Fátima Florez y el de José Ottavis, por parte del “Bicho” Gómez. Sigamos por criticar el farandulismo de quien supo ser uno de los jefes políticos de La Cámpora y terminó como payaso adjunto en ShowMatch, acompañado de su coro de seguidores de la agrupación kirchnerista. El objetivo, un baño de popularidad para el que todo vale.

Si el humor político es una de las formas sutiles de la crítica político-social, Gran Cuñado falla en su objetivo, ya que está más interesado en mostrar personajes queribles que en señalar las contradicciones del discurso político oficial. Las preguntas light de Leuco junior y los chistes sin filo sobre la política son la combinación perfecta de este cóctel que genera ansias y preocupación en una política patronal que se pretende desideologizada y que, en el caso del Ottavis real, ha abandonado el relato a cambio de los flashes.

En este sentido los anuncios del segundo semestre del macrismo fueron un acierto que, sin querer, devela a una derecha incapaz de anunciar medidas que ayuden a mitigar la crisis para los trabajadores y el pueblo pobre.

Tato Bores debe estar revolcándose en su tumba.